Interior convoca a los sindicatos para revisar las "deficiencias" de seguridad

Del enfrentamiento sin cuartel al desbloqueo del diálogo en la Ertzaintza. De esta manera puede resumirse el cambio radical producido entre el Departamento de Interior y los sindicatos de la policía en el último mes tras la conflictividad vivida en el cuerpo desde hace más de año y medio.

El jefe de Relaciones Laborales de la consejería, Javier Barco, ha remitido una carta a las cinco centrales representadas en la Ertzaintza -ELA, Erne, CC OO, Sipe y UGT- en la que les convoca a una reunión el próximo miércoles en Iurreta para revisar la instrucción que, desde la firma del Acuerdo de Arkaute, en noviembre de 2001, rige los sistemas de seguridad en la policía vasca. Interior propone a los sindicatos abrir una discusión sobre las "deficiencias y oportunidades de mejora" de las tácticas de seguridad recogidas en la conocida como instrucción 53 del viceconsejero de Seguridad, Mikel Legarda, redactada el 3 de abril de 2001.

El desbloqueo entre el departamento que encabeza Javier Balza y las centrales ya quedó constatado el pasado día 3 en la reunión que mantuvieron ambas partes en el Consejo de la Ertzaintza, un foro despreciado por las centrales en las últimas convocatorias. A la reunión asistió la plana mayor de la consejería, encabezada por Balza. Además, el pasado viernes, las centrales comenzaron a discutir sobre la firma de un nuevo convenio colectivo. La Ertzaintza lleva sin acuerdo regulador de su condiciones laborales desde 2001, tras el solitario pacto con Erne que duró de 1999 a 2001.

Pacto con CC OO y UGT

¿Qué ha sucedido para que en apenas unos meses se haya reconducido un desencuentro que ha sacado en varias ocasiones a miles de ertzainas a la calle en el último año y medio? Hay algunos datos que pueden ayudar a explicar este cambio: primero, la firma de un preacuerdo en la Mesa General para los funcionarios vascos por CC OO y UGT el pasado 17 de diciembre, lo que ha trastocado la unida de acción sindical en la policía. En segundo lugar, la convocatoria de una huelga en la Ertzaintza por Erne para la jornada electoral del 14 de marzo, algo que preocupa a Interior tras los serios problemas de servicio generados por el paro encubierto auspiciado por los sindicatos en las pasadas municipales. Tercero, el hartazgo en el colectivo tras un conflicto sostenido en el tiempo sin contrapartidas visibles.

Ambas partes parecen interesadas en cerrar algún tipo de acuerdo. Pese a todo, la última reunión del Consejo fue especialmente dura, según fuentes conocedoras de su desarrollo. A pesar de los acuerdos sobre la renovación de los fondos para los chalecos antibala y las gratificaciones extraordinarias para llamamientos fuera de jornada, algunas centrales evidenciaron los "problemas" de seguridad (mínimos de patrulla en las comisarías, tácticas de trabajo,...) existentes. Algo que las centrales debatirán con los mandos policiales.

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