MATANZA EN MADRID | Las víctimas

AMBROSIO ROGADO ESCRIBANO / Las cosas de Ambrosio

Ambrosio Rogado Escribano estaba casado, tenía 56 años y dos hijos. Trabajaba en la compañía de seguros RGA.

Hace 14 años, un amigo llamó a Ambrosio para decirle que tenía un puesto para él en la entidad aseguradora de las Cajas Rurales. Pero no se lo creyó. Era el día de Los Santos Inocentes. Ambrosio siempre estaba gastando bromas y creía que se las estaban devolviendo.

En todas las familias hay alguien como Ambrosio. Alguien que se echa los problemas a las espaldas a golpe de carcajada. "Cuando pasaba algo gracioso, siempre decíamos: 'Cosas de Ambrosio". Su hermana, Araceli Rogado, quiere quedarse sólo con esas cosas; con esas bromas, "que a veces llegaban a ser pesadas"; con los momentos de tensión rotos con un chiste o un chascarrillo.

Más información
Vidas rotas / 8

Ambrosio nació el 8 de marzo de 1948 en el municipio salmantino de El Campo de Peñaranda. Pero pronto emigró de su pueblo. Primero fue a estudiar a Salamanca Maestría Industrial en la especialidad de fresador. Su hermana cuenta que muchos de los compañeros de esa época les han llamado para darles ánimos: "Era una persona muy alegre y buena". A Araceli no se le podrá olvidar nunca el día que vio llorar a su hermano por un compañero de trabajo con problemas en la empresa. Ambrosio estuvo afiliado durante un tiempo a UGT.

Cuando acabó sus estudios en Salamanca, se fue a trabajar a Madrid. Se casó con Asunción Galán y tuvo dos hijos. La mayor, Rut, tiene 25 años; el pequeño, Rubén, 20. "Él era quien elegía los nombres en la familia", cuenta Araceli, "el de mi hija, Sandra, también... Lo hizo por la canción Manda rosas a Sandra... Esa que decía: manda rosas a Sandra, que se va de la ciudad...".-

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS