OPINIÓN DEL LECTOR
Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

No a la religión en la enseñanza pública

El profesor de religión de mi instituto ha hecho firmar a algunos alumnos del centro un escrito dirigido al actual Presidente de Gobierno (y de paso a la prensa) a favor de mantener los privilegios que la LOCE concedía a la asignatura de religión. Al parecer, este escrito ha sido repartido también por profesores de religión en otros institutos.

Esta burda manipulación de los alumnos y la utilización del aula con fines partidistas demuestra que algunos no dudan en usar la asignatura de religión católica en los centros públicos como un púlpito para adoctrinar.

Muchos profesores opinamos que la actuación de este compañero no es correcta y, si no es ilegal, desde luego es contraria a las finalidades educativas. La utilización de las aulas de los institutos con fines partidistas es un síntoma de que la Iglesia Católica ha iniciado una "cruzada" ideológica, no sólo en educación, para hacer prevalecer su supuesta "autoridad moral" en contra de la opinión mayoritaria de la sociedad, manifestada en las urnas, al votar un programa político concreto.

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Para evitar estas manipulaciones, debemos defender que en la enseñanza pública no se imparta ninguna enseñanza doctrinaria y que la educación en valores o el conocimiento de la historia y el arte de las religiones se imparta desde otras asignaturas, como ya se hace. El derecho a manifestar las creencias personales no incluye el abuso de utilizar el aula con fines políticos, ideológicos o profesionales.

Hasta que se resuelva el conflicto de la religión en la enseñanza pública, sería conveniente una mayor reflexión y moderación de los profesores de religión en sus actuaciones en los centros públicos, dado el carácter dogmático de su asignatura, pero sobre todo, sería deseable un mayor respeto a las reglas de la democracia, bases de la convivencia y la concordia.

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