Entrevista:MICHAEL WALZER | Filósofo y moralista | LA POSGUERRA DE IRAK | La opinión de los expertos

"Europa debe acudir con su propia resolución sobre Irak a la ONU"

El filósofo estadounidense Michael Walzer (Nueva York, 1936) es autor del clásico Guerras justas e injustas (Paidós) y acaba de publicar Reflexiones sobrea la guerra, en la misma editorial, donde aborda la cuestión de las intervenciones humanitarias y el terrorismo, así como las guerras de este principio de siglo, desde Kosovo a Irak. Ha estado en Barcelona y ha pronunciado una conferencia en el marco del ciclo de debates En guerra, organizados por el Fòrum, la Fundación CIDOB y el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona.

Walzer, ante todo un moralista, atribuye en buena parte la deriva unilateralista de Estados Unidos a que Europa no asume sus responsabilidades. "Si Europa hubiera intervenido y controlado el proceso de desintegración de la antigua Yugoslavia la situación actual sería otra y Washington hubiera sido mucho menos unilateralista, simplemente porque no hubiera podido desvincularse de los procesos multilaterales en los que se habría involucrado", asegura.

"Donald Rumsfeld es el ejemplo perfecto del duro y directo burócrata imperial"
"La decisión española de retirar las tropas de Irak me parece un error"

Pregunta. ¿La guerra de Irak fue justa o injusta?

Respuesta. Fue innecesaria. Las sanciones que se introdujeron después de la primera guerra del Golfo, en 1991, estaban funcionando; el sistema de inspecciones había sido efectivo durante los noventa y podía volverse a activar de nuevo; el embargo, pese a que no funcionaba en el sentido de que privaba de alimentos y medicamentos al pueblo iraquí y no impedía a Sadam comprar armas, podía haberse mejorado, y las zonas de exclusión aérea eran un éxito, especialmente en el territorio kurdo del norte. En resumen, el régimen de Sadam no era ninguna amenaza y podía ser controlado con éxito en cualquier momento. La guerra, por consiguiente, era innecesaria y, por lo tanto, injusta.

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P. ¿Qué razones llevaron a la Administración de Bush a la guerra?

R. Varias. Distinta gente dentro de la Administración tenía razones diferentes. Los duros y directos burócratas imperiales, de los que

[el secretario de Defensa Donald] Rumsfeld es el ejemplo perfecto, tenían como propósito expandir el poder americano; los intelectuales neoconservadores, los que llamaría idealistas de derechas, querían crear un Irak democrático, transformar Oriente Próximo e influir, de paso, en un arreglo del contencioso israelo-palestino. Finalmente, había quienes realmente creían que Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva. Ninguno tenía razón.

P. ¿Cómo explica las torturas de la prisión de Abu Ghraib?

R. Siempre hay una tendencia sádica en el trato a los prisioneros de guerra, finalmente han intentado matarte o matar a alguno de los tuyos. Por eso es necesario un compromiso de los oficiales de mantener la disciplina y aplicar las leyes de la guerra, en este caso la Convención de Ginebra. Pero todo iba en sentido contrario, empezando por el autoritarismo de la Administración de Bush, siguiendo por la decisión de tratar a los prisioneros como si todos fueran fuentes de información y olvidando, finalmente, que la gente tiene derechos, como pone en evidencia Guantánamo y el hecho de que la gente que se mandó a las prisiones de Irak venía precisamente de allí. Lo peor, sin embargo, es la privatización de la ocupación, uno de los aspectos más extraordinarios de este conflicto y una de las causas principales de los abusos sobre los prisioneros. Ahora sabemos cuánta gente del sector privado hay en Irak y cuántos han sido reclutados en el sistema penitenciario privatizado norteamericano.

P. La guerra ha sido injusta, y la posguerra aún lo es más. ¿Qué se debería hacer ahora?

R. La decisión española de retirar las tropas de Irak me parece un error, precisamente porque ahora se necesita todo tipo de ayuda para una reconstrucción decente del país. Estuve encantado de que ganaran las elecciones los socialistas, es la opción política con la que me identifico en Europa, pero creo que lo correcto para los europeos hubiera sido acudir a Naciones Unidas con una resolución, si se quiere diferente de la de Estados Unidos, con una estructura distinta para la ocupación y la reconstrucción, junto a un compromisio de enviar tropas y ayuda. Eso es lo que creo que deberían hacer ahora los franceses y los alemanes.

P. ¿La Administración de Bush realmente quería reconstruir el mundo árabe?

R. Es una fantasía de la gente hiperideologizada de esta Administración. Pensamos en la derecha como una gente dura, de ideas claras y simples, brutales si es necesario, mientras que la izquierda la dibujamos como idealista y bañada en la ideología. Y ahora sucede lo contrario.

P. ¿La extrema derecha se ha apropiado del centro ideológico de la sociedad norteamericana?

R. La revolución cultural de los años sesenta tuvo un gran éxito en el campo de la vida cotidiana y las costumbres. La sociedad norteamericana es hoy en día una más liberal y tolerante, pero esto ha producido una reacción política, particularmente entre algunas de las bases más importantes del partido demócrata, los católicos, los protestantes sureños, y esta reacción ha alimentado la emergencia del Partido Republicano como el partido de la mayoría.

El filósofo Michael Walzer, en Barcelona.
El filósofo Michael Walzer, en Barcelona.JOAN SÁNCHEZ

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