La directora de Prisiones plantea la construcción de una nueva cárcel en Euskadi

Urkullu entrega a Gallizo el acuerdo del Parlamento para acercar a los presos vascos

La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, resaltó ayer, al término de su visita de dos días en la que ha recorrido las tres cárceles vascas, la necesidad casi imperiosa de construir una nueva prisión, previsiblemente en Guipúzcoa, ante el deterioro en que se encuentran las instalaciones de Martutene, según destacó. El presidente de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara, el peneuvista Íñigo Urkullu, quien se reunió ayer con Gallizo, le trasladó los acuerdos de la Cámara sobre las cárceles, entre ellos el favorable al acercamiento de los presos.

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La nueva responsable de Instituciones Penitenciarias finalizó ayer en Basauri la visita de dos días que ha girado para conocer de primera mano la realidad de las tres cárceles vascas, gestionadas aún por la Administración central. "Están en muy malas condiciones", reconoció, al tiempo que reprochó al anterior Gobierno popular la falta de inversiones en infraestructuras carcelarias, pese a haber destinado en los últimos años en los Presupuestos Generales del Estado partidas para una nueva prisión en Euskadi que nunca se llegó a construir.

Las carencias son "tantas y tan profundas", admitió, que son "difíciles de resolver sin plantearnos una renovación en tan gran profundidad que, seguramente, no vale la pena hacerla y lo que tenemos que pensar en en construir un nuevo centro" para que los reclusos se encuentren en "condiciones de dignidad personal". La visita respondía al compromiso cerrado previamente por la responsable de Prisiones con la ararteko en funciones Mertxe Agúndez.

El buen sabor de boca que dejó la visita a Basauri -el equipo de Gallizo destacó que aunque las instalaciones eran viejas, los sistemas de tratamiento y el ambiente de trabajo entre funcionarios o educadores y reclusos parecían realmente "buenos"- no resta la mala impresión que se llevó tras visitar el jueves Martutene. Para la directora de Prisiones, la cárcel guipuzcoana es el lugar menos indicado lograr la reinserción social del recluso que la Constitución predica.

"Tenemos que hacer un esfuerzo por tener unas instalaciones que reúnan el nivel de dignidad que una sociedad del siglo XXI tiene la obligación de tener para todas las personas, incluidas las que viven privadas de libertad", subrayó ante la puerta principal de acceso al penal vizcaíno.

Antes, Gallizo se había reunido con Urkullu, quien le trasladó los acuerdos que la Cámara vasca ha adoptado en su historia en relación con las prisiones, entre ellos, el suscrito a finales de los años 90 por una amplia mayoría de parlamentarios respaldando el traslado de los presos vascos a prisiones cercanas a Euskadi.

La víspera, el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga (EA), había aprovechado su reunión con la directora para exigir la transferencia de prisiones completa. En esa cita, Gallizo se comprometió a agilizar la transferencia para que maestros y personal sanitario de las prisiones dependan de Euskadi. Azkarraga dijo ayer a Europa Press que es "difícilmente entendible" que el PSOE, "un partido de izquierdas que se denomina progresista y defensor de los derechos humanos", mantenga una política penitenciaria "vengativa". Gallizo ha recalcado que el Gobierno no va a modificar la política de dispersión de los presos de ETA.

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