EL FIN DEL TRASVASE DEL EBRO

Marín: "Piensen en la situación que se ha creado en el día de hoy"

El despliegue de pancartas en los escaños del PP se mantuvo mientras intervino la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y cuando concluyó, después de una importante algarabía con aplausos, voces y gritos, el presidente del Congreso, Manuel Marín, se decidió a cortar el espectáculo, aunque con mucho comedimiento: "Antes de continuar el orden del día, rogaría tranquilamente que los carteles fueran retirados amablemente".

Después, Marín utilizó un tono didáctico, que le es muy grato desde el inicio de la legislatura y pidió una reflexión sobre lo ocurrido porque, dijo, "mucho más sensato que el reglamento, mucho más sensato que la dirección de los debates es lo que piense la opinión pública de lo que está pasando aquí. Y es la opinión pública la que va a sancionar los comportamientos de unos y de otros y las opiniones de unos y de otros".

Marín concluyó: "Yo comprendo que hoy es un día difícil. Quienes estaban deseosos de expresar su punto de vista lo han hecho y creo que con suficiencia. Eso sí, piensen un poco en la situación que se ha creado en el día de hoy".

Labordeta y el puño

El capítulo de incidentes no había terminado. Cuando el diputado de la Chunta Aragonesista (Cha), José Antonio Labordeta, tomó la palabra por segunda vez, hubo un momento de distensión porque Marín se equivocó y se dirigió a él llamándole Sagaseta, apellido de un antiguo diputado canario situado muy a la izquierda. Labordeta dijo que se sentía "honrado" con la confusión, pero mientras avanzaba en su discurso arreciaron los rumores en los escaños del Grupo Popular y Labordeta dio síntomas de ir perdiendo la paciencia, de modo que elevó el tono para decirles: "A ustedes les fastidia que podamos hablar, ya lo dije una vez y volveré a decirlo y les mandaré al mismo sitio, al mismo sitio les mandaré, sí señor". Labordeta evocaba un incidente que protagonizó a finales de la legislatura pasada, en el que mandó "a la mierda" a diputados del Grupo Popular que le impedían hablar.

Mientras crecía la tensión, el diputado del PP Carlos Aragonés, ex jefe de Gabinete del ex presidente del Gobierno José María Aznar, levantó ostensiblemente su puño derecho y, en ese momento, Labordeta se dirigió primero a otro diputado del PP: "Déjeme hablar de una vez, no hable usted solo, tengo la palabra yo, yo tengo la palabra, señoría, yo tengo la palabra". Inmediatamente dirigió la mirada a Aragonés y le espetó: "¿Qué haces tú con el puño cerrado? El puño cerrado lo tengo yo, yo voy con el puño cerrado y con dignidad, no me lo cierres tú, gilipollas". Se dio cuenta del exabrupto y ya entonces dijo: "Perdón, ya acabo, es que me están insultando. Están todo el rato metiéndose conmigo". Más tarde, a petición del presidente de la Cámara, accedió a retirar la expresión "gilipollas", que no figurará en el Diario de Sesiones.

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