Crónica:Atenas 2004 | Gimnasia y yudo
Crónica
Texto informativo con interpretación

Muchas cruces y pocas caras

Carballo se cae de la barra fija, España no estará en la final y sólo Deferr apunta de nuevo a la medalla

Muchas cruces y pocas caras en el debú masculino. Un rosario de fallos en dos aparatos, paralelas y barra, dejaron a España sin aspiraciones de entrar en la final de los ocho mejores equipos, sólo décima. Jesús Carballo, en lo que él mismo calificó de despedida de los Juegos, volvió a caerse de la barra fija. Sólo Gervasio Deferr, capaz de subir al cielo o de bajar a los infiernos, apunta otra vez a la medalla. Se metió en la final de suelo, donde hizo un gran ejercicio, con la segunda mejor nota, y también en salto, donde ya fue campeón en Sidney. Después de sus peripecias, volverá a aspirar al podio. Víctor Cano también estará en la final de caballo con arcos y Rafael Martínez, el subcampeón de Europa, se metió como 14º en la final de los 24 mejores, donde puede conseguir el miércoles la mejor clasificación de un gimnasta español en concurso completo en toda la historia.

Carballo: "Ya tengo 28 años. Un buen resultado me habría motivado para seguir, pero con esto..."
Deferr: "Sólo por haber podido venir ya estoy contento. Si encima lo hago bien, mejor"

La caída de Carballo y la nueva explosión de la Bomba Deferr fueron el fiel reflejo de lo que sucedió ayer. El madrileño se quedó en la primera suelta de la barra muy encima y, al tener que enlazar la segunda, no llegó y cayó incluso sobre el entrenador, Fernando Siscar, colocado para paliar las caídas. "Un desastre", llegó a decir Carballo, el gimnasta emblemático, que no recordó viejos tiempos como su caída en Atlanta 96, pero con su carácter habitual, conformista, sí evidenció su amargura y hasta anunció su retirada: "Sí, estoy un poco triste. Tampoco venía buscando un resultado especial, pero sí haber hecho al menos lo que había preparado. Es un fallo que también me pasó en el calentamiento. Además, iba con posibilidades porque en la rotación había un buen grupo de jueces. Tenía ganas de hacerlo bien, ya que eran mis últimos Juegos, pero no ha podido ser. Sí, ya tengo 28 años y un buen resultado aquí me habría motivado para seguir más tiempo, pero con esto me voy a tomar un descansito a ver qué pasa". El gimnasta que logró el primer título mundial se llevará siempre la espina olímpica clavada. A Sidney no pudo asistir por su eterno calvario en las rodillas. Allí se perdió otra revancha que ya nunca más podrá llevar a cabo. Quien sí afrontará otro reto será el multilaureado italiano Yuri Chechi, que entró en la final de anillas.

Deferr, el gimnasta con unas condiciones extraordinarias, pero que había pasado una larga etapa lastrado por sus errores personales, ha vuelto. Atenas puede ser, como Sidney, su nuevo puerto de honores. Hace cuatro años fue la sorpresa en salto, aunque siempre el suelo es su mejor aparato, el más completo. Ayer volvió a hacer una exhibición de potencia como nadie tiene en la élite mundial. "Estoy contento con mi trabajo", dijo sólo tras preocuparse mucho más de ensalzar al equipo y de no dar demasiada importancia a su actuación individual, aunque sabe perfectamente que lo que queda son las medallas y él ya es la única esperanza. Pero tal vez no quiere tampoco meterse ninguna presión porque hasta el domingo próximo no será el gran protagonista. Tras insistirle, sin embargo, sí llegó a matizar: "Sólo por el hecho de haber podido venir a Atenas ya estoy contento. Si encima lo he hecho bien, mejor".

Álvaro Montesinos, el seleccionador del equipo tenía como reto personal meter al equipo entre los ocho mejores desde que logró la clasificación olímpica en los Mundiales de Anaheim (Estados Unidos). Pero los fallos lo han impedido. "Creía que podíamos llegar a los 226 puntos, pero no entiendo lo que ha pasado en paralelas y barra". Sin embargo, intentó explicarlo con detalles: "Bueno, Alex ha estado lesionado toda la semana. No sabíamos si podría hacer anillas o sólo saldrían cuatro. Pero, bueno, ha respondido, aunque no como él suele hacer en esos dos aparatos normalmente. Lo de Jesús no lo entiendo porque nunca le he visto fallar en barra desde que estoy de seleccionador. Pero me duele mucho porque ha sido una persona que le ha dado al equipo su experiencia y su ayuda. Normalmente, no falla y todos se sienten seguros. Además, es un gimnasta que cuando hace el ejercicio pierde muy pocas décimas. Me duele, claro que me duele, y no sólo como seleccionador. También como persona".

El turno de Elena Gómez

Elena Gómez debuta hoy con la fase de clasificación para las finales, el día 17. Además, el equipo, entrenado por Jesús Carballo y compuesto por Sara Moro, Tania Gener, Mónica Mesalles, Patricia Moreno, Laura Campos y ella buscarán la final por equipos. Las grandes esperanzas recaen sobre Elena, campeona del mundo en suelo en 2002 y tercera en el pasado Mundial.

Deferr realiza un salto en su ejercicio de suelo.
Deferr realiza un salto en su ejercicio de suelo.EFE
Jesús Carballo, en acción sobre las paralelas.
Jesús Carballo, en acción sobre las paralelas.EFE

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