Bargalló tranquiliza a la Comisión del Onze de Setembre

Maragall encabezará la ofrenda floral del Gobierno en el monumento a Casanova

La celebración oficial de la Diada del Onze de Setembre será este año muy distinta a la de los anteriores y el cambio, promovido directamente por el propio presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, ha provocado suspicacias en algunos sectores nacionalistas. El conseller en cap, Josep Bargalló, recibió ayer a Jordi Porta, presidente de Òmnium Cultural, una de las entidades que forman parte de la Comisión Onze de Setembre, para explicarle los cambios y garantizarle que el Gobierno catalán no quiere ocupar el espacio de las entidades sociales.

Porta salió de la entrevista con Bargalló declarando que es "normal y adecuado" que la Generalitat quiera llevar a cabo una celebración oficial de la fiesta nacional de Cataluña "más solemne" que la de años anteriores. Anteayer, Porta había expresado públicamente su inquietud ante algunos aspectos de la celebración oficial que está preparando el Gobierno catalán. En concreto, mostró su oposición a que el acto incluyera un desfile de Mossos d'Esquadra que diera un aire "paramilitar" a la ceremonia.

Tras su reunión con el conseller en cap, Porta se mostró de acuerdo en combinar los actos oficiales de la Diada organizados por el Gobierno y el Parlament con la celebración cívica y reivindicativa desarrollada por las entidades nacionalistas. Cuando haya pasado la celebración de este año, dijo, "se podrá ver si el nuevo modelo tiene que ser modificado o no". En cualquier caso, Porta dejó claro que la Comisión Onze de Setembre seguirá organizando una conmemoración "con un carácter más reivindicativo, de acuerdo con lo que significa el Onze de Setembre, que es el momento de la pérdida de unas libertades que aún no hemos recuperado".

Hasta ahora, la celebración oficial se había reducido a un homenaje floral del Gobierno ante el monumento a Rafael Casanova y una recepción ofrecida por el presidente del Parlament a las autoridades civiles, militares y eclesiásticas, y a las representaciones sociales y económicas.

El nuevo formato de celebración oficial de la Diada que el Gobierno y el presidente del Parlament han diseñado conjuntamente para este año incluye un solemne acto en el parque de la Ciutadella, presidido por Maragall y el presidente del Parlament, Ernest Benach, con parada de los Mossos d'Esquadra en traje de gala, izamiento de bandera, cantos corales e invitación a todas las autoridades y representaciones sociales. "Será un acto con voluntad de Estado", dijo ayer Bargalló.

Este nuevo formato no excluye, sin embargo, que el Gobierno catalán haga también su ofrenda floral a Casanova, como en años anteriores. Fuentes de presidencia indicaron que Maragall encabezará la ofrenda del Ejecutivo, de modo que se han aclarado las dudas surgidas en los últimos días sobre este extremo.

Cuando era líder de la oposición, Maragall había propuesto repetidamente que la celebración oficial de la Diada fuera más solemne y no se limitara a la participación del Gobierno en la ofrenda floral a Casanova, un acto del que durante los últimos años se han apoderado grupos minoritarios que abuchean a quienes no gozan de su simpatía.

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