CONFLICTO EN LAS CARRETERAS

Las aseguradoras rechazan negociar hasta que se suspenda la huelga

Las armas siguen cargadas en la batalla que enfrenta a la patronal de las aseguradoras, Unespa, con las dos asociaciones mayoritarias de empresarios de grúas por las tarifas que cobran éstos por sus servicios a las entidades de seguros. El combate, ahora franco y áspero, a partir de la convocatoria generalizada de paro realizada el pasado martes por los gruistas, continuó ayer con el cruce de descalificaciones por ambas partes sin que, hasta el momento, haya esperanzas de arreglo. La Dirección General de Seguros se reúne hoy con las principales aseguradoras para intentar que se cumplan los contratos suscritos por sus clientes.

La presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, definió así la "estrategia" de los gruistas: "Dejar a miles de coches en las cunetas en un momento crítico [la Operación Retorno que se avecina] para quebrar la libertad de mercado". Continuó su ataque asegurando que los gruistas "están utilizando a los conductores como rehenes" por lo que "mientras exista un paro no continuarán las negociaciones".

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El plan de Unespa ante el conflicto abierto planteado, estima Rafael Merino, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Auxilio en Carretera, Aneac, "es que se extienda el paro y tener la excusa perfecta para subir las pólizas de seguros el año próximo". "Las aseguradoras deberían compartir con los demás sus enormes beneficios", añadió.

Los empresarios de grúas afirman que el paro no impide la negociación -"ya hablamos estando parado el País Vasco", arguyen-, pero ponen condiciones: "Una propuesta económica clara y voluntad de diálogo real por parte de Unespa". Merino dice que los gruistas no defienden una fijación general de precios al alza, algo que, admite, "va contra las leyes de la competencia".

Un precio "justo"

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La pretensión del sector es la asunción por parte de las aseguradoras de "un concepto: que se pague en cada lugar lo que vale el servicio de grúa, que no ha de ser lo mismo en todas partes, pero sí ha de ser justo y cubrir los costes de operación", explica Merino. "Las aseguradoras exigen que cada vez demos más servicios como tasar vehículos siniestrados y pagar hoteles y taxis a los clientes; o sea que estamos adelantando dinero sin interés a las entidades, pero cada año nos pagan menos".

González de Frutos ve la situación "con pesimismo". Unespa dice registrar de media 14.000 salidas diarias de grúas para asistir a conductores en apuros. Los gruistas elevan esta cifra a 126.000 servicios diarios realizados por un parque de 26.000 remolques. Aunque ambas partes reconocían ayer que "no hay datos claros de seguimiento del paro", Unespa trató de minimizarlos ("en Madrid se han cubierto el 50% de las incidencias"), y los gruistas aseguraban que el paro "se acerca al 100% en las comunidades que lo siguen". Merino aseguró que "las grúas de toda España habrán parado en 48 horas".

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