Barcelona revisa y dobla la oferta de la Ruta del Modernismo

La Casa Batlló de Barcelona, abierta al público en 2002, recibe un millar de visitantes diarios

Más edificios de interés, más visitas guiadas, más descuentos, más poblaciones: más modernismo. La Ruta del Modernismo, impulsada por el Instituto del Paisaje Urbano del Ayuntamiento de Barcelona, se ampliará a partir del próximo mes de febrero con la reedición de la guía de puntos de interés, que incluirá el doble de edificios: de 50, pasará a más de un centenar. La oferta obedece al creciente interés, avalado por cifras como la de visitantes de la Casa Batlló de Gaudí, que abrió al público en 2002 y recibe a unas 400.000 personas cada año, a razón de un millar al día.

La nueva oferta incluirá visitas guiadas a edificios que hasta ahora permanecían cerrados al público, como el hospital de Sant Pau -donde se podrán visitar las galerías subterráneas, la hermosa sala de actos y el interior de los pabellones, a medida que los servicios sanitarios se trasladen al nuevo centro-, el Observatorio Fabra, los pabellones Güell de Pedralbes y el Palau Montaner, en la calle de Mallorca esquina con Llúria.

También se suman a la ruta 13 municipios que tienen patrimonio modernista, como Reus, Santa Coloma de Cervelló, Sitges, Mataró y, más alejado, La Pobla de Lillet (Berguedà), que a orillas del río Llobregat conserva los jardines Artigas de Gaudí.

La ampliación del número de edificios de Barcelona que se adhieren al catálogo de la Ruta del Modernismo es fruto de un convenio que firmaron ayer un total de 22 empresas, instituciones y ayuntamientos en un acto celebrado en el hospital de Sant Pau que presidió el segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona y responsable del Instituto del Paisaje Urbano, Jordi Portabella.

Los firmantes se obligan, explicó Portabella, "a renovar el compromiso de difusión y conservación del patrimonio modernista". Los ingresos que se obtengan de la venta de guías y entradas a los edificios revertirán en la rehabilitación del patrimonio de la ruta. Además, estos representantes fijaron descuentos en la entrada a los edificios que oscilan entre el 15% y el 50%, y que, en forma de cupones recortables, se incluirán en la guía actualizada, que costará 12 euros y se podrá comprar en cualquier librería.

La guía sugiere a los usuarios cuatro itinerarios distintos, en función del tiempo del que dispongan para visitar el legado modernista: desde una visita guiada de dos horas a pie que organiza Turisme de Barcelona, hasta la posibilidad de utilizar los vales de descuento durante todo el año -una propuesta pensada para los barceloneses-, pasando por un itinerario de un día o una selección de los 25 edificios más relevantes para visitarlos en una semana.

La presencia en la ruta de los nuevos puntos de interés abre al recorrido de los visitantes barrios de Barcelona que tienen un patrimonio modernista menos conocido por el gran público, como Sants-Montjuïc, con Caixafòrum -ubicado en la antigua fábrica Casaramona- y las obras del antiguo Museo de Arte Moderno que han pasado a la colección del Museo Nacional de Arte de Cataluña; Sarrià, con los pabellones Güell de Pedralbes y la escuela de las Teresianas, y el eje Gràcia-Tibidabo, con la Casa Vicens, el edificio original de Cosmocaixa y el Museo de los Autómatas.

Para mejorar la atención a los visitantes, el Instituto del Paisaje Urbano también creará dos nuevos centros dedicados al modernismo, uno en el pabellón de Santa Apol.lònia del mismo hospital de Sant Pau y el otro en los pabellones Güell de Pedralbes. Estos dos centros se suman al único que existe actualmente, ubicado en la Casa Amatller.

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