Reportaje:

Faltaban los republicanos

La Delegación del Gobierno coloca una placa en recuerdo de los gobernadores civiles de Barcelona entre 1931 y 1933

No estaban todos, faltaban los republicanos. El patio de la Delegación del Gobierno de Cataluña acogió ayer uno de esos actos que contribuyen a recuperar la memoria histórica con la colocación de una placa con los nombres de los cinco gobernadores civiles que tuvo Barcelona en la Segunda República, un acto sobrio al que asistieron familiares de aquellos olvidados, la cúpula policial de Barcelona y personajes políticos que ocupan u ocuparon cargos años atrás. Y de fondo, la música clásica del trío A Piaccere.

"Hoy estamos haciendo un acto de justicia, sumando y no restando. No retiramos nada ni a nadie. Incorporamos los nombres de los que faltaban", empezó diciendo Joan Rangel, el delegado del Gobierno, el único que pronunció un breve discurso. "Las cosas no se hacen por casualidad, sino por convicción y por un compromiso", añadió, antes de citar a su madre para explicar que de ella aprendió que los políticos han de ser coherentes y que precisamente por eso fue asesinado Lluís Companys, el primer gobernador civil de la Segunda República que tuvo Barcelona entre abril y junio de 1931. Le sucedió Carles Esplà, que estuvo dos meses, y a éste le siguió Oriol Anguera de Sojo, entre agosto y diciembre del mismo año. El que más duró fue Joan Moles, gobernador durante todo el año 1932 y que fue sustituido por Claudi Ametlla, que ocupó el cargo entre enero y septiembre de 1933.

La aprobación del Estatut comportó la desaparición del cargo de gobernador, restablecido tras la victoria del Ejército fascista y mantenido después con la restauración de la democracia hasta junio de 1996. Los nombres de todos ellos, desde que se creó esta figura, habían sido esculpidos en el patio de la Delegación del Gobierno. Excepto el de los republicanos, a los que se ignoró por tratarse del "periodo rojo", según reza la placa de hace décadas que firma Eliseo Álvarez, "jefe del Ejército de ocupación".

La que se inauguró ayer los cita por su nombre y dos apellidos y recuerda que "fueron silenciados por los vencedores de la guerra". De aquellos cinco gobernadores civiles dice la placa que "fueron hombres que desempeñaron un papel importante en la implantación del primer régimen democrático en España" y que incluir sus nombres "restituye la integridad de la memoria histórica".

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