Bilbao pondrá en marcha en septiembre la nueva OTA tras cambiar cuatro veces en tres años

Las zonas quedan reducidas a dos y se elimina el funcionamiento los sábados por la tarde

El Ayuntamiento de Bilbao aprobó ayer el nuevo sistema de OTA (aparcamiento limitado), el cuarto que se pone en marcha en tres años, que entrará en vigor el próximo 1 de septiembre. Por vez primera desde que en 2002 se acometiese una profunda reforma en la OTA, todos los grupos apoyaron el nuevo modelo, que reduce las zonas a dos (verde y azul) y elimina su funcionamiento los sábados por la tarde. Los nuevos parquímetros, que simplificarán el complejo mecanismo de los actuales para obtener el ticket, no se instalarán hasta febrero del próximo año.

La búsqueda de un consenso entre el equipo de gobierno (PNV-EA-EB) y la oposición (PSE y PP) ha posibilitado que un asunto que ha supuesto frecuentes trifulcas en la corporación durante los últimos años concitase la unanimidad en el pleno municipal de ayer. La importante reforma puesta en marcha en 2002 estuvo rodeada de problemas: empezó a funcionar sin que la mayoría de los 450 parquímetros estuviesen colocados y con buena parte de los nuevos sectores sin señalizar. Luego llegó la confusión con las máquinas, que obligan a los ciudadanos a teclear su matrícula para usar la OTA, o las protestas por la negativa de conceder tarjetas de residente a los bilbaínos propietarios de vehículos mixtos (furgonetas con uso industrial y particular).

Los partidos de la oposición solicitaron varias veces la retirada de la ordenanza, tanto por la complejidad de las máquinas expendedoras como por la división en cuatro sectores: naranja, para uso exclusivo de residentes; marrón y azul, de rotación con diferentes tiempos de aparcamiento permitido, y el verde, para aparcamiento de larga duración. A principios de año, la concejal de Circulación, la peneuvista Ibone Bengoetxea, anunció cambios en el sistema para simplificarlo.

100 parquímetros más

La nueva ordenanza, aprobada ayer inicialmente por el pleno, reduce las zonas a dos: una verde, destinada a residentes, pero también para estancias de visitantes de larga duración (una mañana o una tarde enteras) y otra azul, con el estacionamiento limitado a dos horas tanto para los vecinos como para quienes no lo sean. Los precios no variarán. Esta nueva clasificación se adapta al criterio de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) de emplear sólo dos colores. Las zonas naranjas se mantendrán, salvo en el centro, hasta febrero, cuando termina el contrato de la empresa adjudicataria. Esta medida se debe también a que en los barrios no hay "excesiva demanda de rotación", explicó la concejal de Circulación, y ese periodo proporcionará "el margen suficiente" para instalar los nuevos parquímetros.

La reordenación de zonas obligará sumar otros 100 parquímetros a los 450 ya existentes. Bengoetxea señaló que se está trabajando para simplificar el funcionamiento de las actuales máquinas.

Otro cambio importante será la desaparición de la OTA los sábados por la tarde. El área de Circulación y Transportes ha realizado varios estudios que concluyen que la demanda de aparcamiento esa jornada se limita a las mañanas, especialmente entre las diez y las doce. Además, los sábados por la mañana los residentes podrán aparcar sin limitación en los sectores azules de sus zonas.

La nueva ordenanza flexibiliza los requisitos para disponer de la tarjeta de residente, al desaparecer la obligación de haber pagado cualquier impuesto pendiente. Sólo será necesario estar al corriente del abono del Impuesto de Circulación y las sanciones en vía ejecutiva. Se limita de tres a dos el número de tarjetas de residente por vivienda y se elimina su concesión a los vehículos adscritos a plazas de aparcamiento municipal.

La nueva OTA introduce la figura del pago posterior, que permitirá al usuario que ha visto sobrepasado el periodo de estacionamiento obtener otro justificante de 30 minutos adicionales y evitar así la sanción.

Por otro lado, el equipo de gobierno aprobó una enmienda sobre la seguridad en Bilbao La Vieja que plantea una mayor coordinación entre los cuerpos policiales. El tripartito evitó así las mociones de PP y PSE, que pedían la creación de un plan especial de seguridad y la convocatoria de la Junta Local de Seguridad. El concejal del área, Eduardo Maiz, del PNV, anunció mayor presencia policial en la zona y la creación de una unidad especial que inspeccionará negocios de "dudosa legalidad". Los tres partidos del gobierno aprobaron una proposición en apoyo de la línea 3 del metro, que discurrirá entre Etxebarri y el Casco Viejo.

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