Crítica:QUÉ BEBER
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Estrecho, el Monastrell moderno

Bodegas Mendoza (L'Alfàs del Pi-Alicante)

El próximo octubre las Bodegas Enrique Mendoza de la DO Alicante presentarán su proyecto más estimado de los últimos años, el tinto de monastrell Estrecho. Mendoza elabora ya un monastrell excelente, el Dolç de Mendoza, un fino y delicado vino de postre dulce natural, elaborado con uvas maduras. La gran expectación que despierta Bodegas Mendoza al presentar una novedad se debe a dos causas, la primera es que esta bodega ha hecho las cosas tan bien y ha conseguido unos vinos tan definidos y excelentes que la gente tiene ilusión por disfrutar de ella. La segunda es la confianza que ha generado Mendoza al plantar, aclimatar y elaborar con éxito las cepas más famosas del planeta: cabernet sauvignon, merlot, syrha, pinot noir, el último cabernet y syrah es una fantasía aromática. Este es el comentado secreto de los Mendoza para hacer vinos de éxito.

Es un monastrell moderno, fino, delicado y complejo cuyo gusto es franco y suave

En el libro de texto con que muchos enólogos aprendimos, La vid y los vinos españoles, del valenciano Miguel Comenge (reeditado por su hijo, propietario de bodegas Comenge de Ribera del Duero), se califica a la monastrell como productora de tintos de color subido muy cubierto. El primer éxito del tinto Estrecho es su color. Pep Mendoza ha conseguido con su habitual maestría un tinto de monastrell con todas sus virtudes pero sin el lastre del exceso de materia colorante, factor importantísimo para doblar la tendencia oxidativa de esta variedad, pues en climatologías secas y de gran insolación, a más color, más enzimas oxidasas que llevan el añejamiento. El Estrecho es un vino singular, sin duda un monastrell moderno, fino, delicado y complejo cuyo gusto es franco y suave, y en el que están armonizados dos valores difíciles de combinar en un tinto meridional, la fruta fresca: higos, cereza, ciruela, con las especies vainilla y canela. El estrecho ha estado 14 meses en barrica de roble francés de 500 litros, uno de los aciertos en la gran calidad de este vino, pues las barricas de esta capacidad aportan una menor proporción de madera al gusto del vino, siendo también menor la microoxigenación y por tanto reduciendo su natural tendencia a la oxidación.

Pep Mendoza ha vuelto a conseguir otro gran vino merced a su cultura enológica, adquirida en la experiencia de sus stages y viajes (Nueva Zelanda, California, Chile), y su inquietud por repensar la enología que le enseñaron. Bodegas Mendoza tiene también en su finca de Villena una de las más modernas y avanzadas explotaciones vitícolas de España. Una precisa instalación endométrica para el control subterráneo de la humedad de la vid y sus nutrientes, y un sistema de protección de paneles que se extienden automáticamente cuando al mediodía la insolación es extrema y las estomas de los pámpanos se cierran (células de la vid que toman la energía para convertirla en vital sustancia de colores, aromas y sabores). Esta moderna viticultura es la base de la calidad de los vinos de Mendoza. Pep se considera viticultor y ve cada cepa como la fábrica real de las calidades.

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