Alboraia defiende eliminar huerta para apostar por el turismo náutico

El alcalde de Alboraia, Manuel Álvaro, del Partido Popular, se reúne mañana con los agricultores afectados por el principal proyecto urbanístico del municipio, una operación que contempla la expropiación de 400.000 metros cuadrados de huerta para construir viviendas de lujo u hoteles en una pastilla de suelo frente al mar. Álvaro pretende eludir la expropiación forzosa "negociando" con los agricultores el precio de la tierra. Sin embargo, la plataforma Salvem L'Horta Vera Alboraia, que agrupa a unos 80 propietarios contrarios a las intenciones del consistorio, ya tiene clara su respuesta: "No vamos a negociar la venta. Estamos en contra del plan. No es una cuestión de precio", afirma José Alonso, presidente de la plataforma.

El plan del Ayuntamiento de Alboraia pasa por trasladar la superficie comercial existente junto a Port Saplaya, frente al mar, a la extensión de huerta expropiada, calificada ahora como suelo no urbanizable de especial protección. Así, el ayuntamiento, a través de una sociedad mixta, levantaría viviendas de lujo u hoteles en primera línea de playa. La viabilidad del proyecto pasa por la expropiación forzosa, medida que, según la ley, sólo se justifica en el interés público.

"Mi cargo me obliga a tener visión de futuro", asegura el alcalde de Alboraia; "debo velar por los intereses de los 21.500 habitantes del municipio. Comparto los sinsabores de los afectados, pero mi obligación es trabajar por el municipio en general". Para Álvaro, "el principal problema es la expropiación forzosa". "El ayuntamiento lleva tiempo negociando con los propietarios de tierras. Lo único que quieren algunos es sacar más dinero. Los afectados por el plan son 61, y no 100 como he llegado a escuchar", afirma el alcalde, quien sostiene que la operación es propicia para Alboraia: "Lo ideal no es tener un hipermercado en primera línea de playa, como ocurre ahora. Un hipermercado que está obsoleto y cuyos accesos son nefastos. En la superficie comercial, además, trabajan unas 300 familias. El principal motor de Alboraia es el sector servicios, por eso debemos, entre otras medidas, explotar el turismo náutico".

Sentencia del TSJ

Álvaro asegura que la operación urbanística se diseñó a raíz de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) que dejaba fuera de ordenación a 250 familias de la zona de Port Saplaya. "Mi primera obligación es cumplir con la sentencia del TSJ", asevera el alcalde.

Los abogados de Salvem L'Horta Vera Alboraia han recurrido el proyecto al considerar que éste "infringe gravemente la legislación protectora de la huerta" y "supone un fraude a la legislación urbanística con infracción de la Ley Reguladora de la Actividad Urbanística (LRAU)".

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