Gallardón ordena un control permanente de los edificios de la zona

Los responsables de la Concejalía de Urbanismo han ordenado a sus técnicos que realicen un "seguimiento específico", es decir, un control permanente, de los edificios potencialmente afectados por la obra que el Ministerio de Fomento ejecuta en la Puerta del Sol para construir una estación subterránea de cercanías. El director general de Infraestructuras, Manuel Arnáiz, anunció ayer la medida durante una reunión de la Comisión de Urbanismo en la que la portavoz de IU, Inés Sabanés, había preguntado, por enésima vez en dos años, por la seguridad de estos inmuebles.

"Es una temeridad que el Ayuntamiento haya esperado hasta ahora para actuar", protestó Sabanés. "La obra es de Fomento, este seguimiento que vamos a hacer nosotros es sólo una actuación complementaria", se defendió Arnáiz.

El pasado 21 de febrero, el coordinador general de Infraestructuras, Manuel Melis -máximo responsable de las obras del gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón- envió una carta a la ministra de Fomento, la socialista Magdalena Álvarez. En ella le advertía del "riesgo" de hundimiento de una decena de edificios cuyos cimientos están a menos de 15 metros del techo de la estación que se construye en Sol. Melis subrayaba que esos inmuebles "son muy antiguos y están en zona muy poblada", y proponía excavar la estación a más profundidad, al menos "a 20 metros" bajo los cimientos.

Al hacerse pública esa carta hace un mes, Fomento se apresuró a negar cualquier riesgo de derrumbe y al mismo tiempo anunció que, desde marzo, estaba inyectando cemento líquido bajo los edificios para compactar el terreno que los separa del futuro túnel. El Ayuntamiento aseguró que Melis había escrito la carta "a título particular", en su condición de catedrático de ingeniería, y la cuestión pareció zanjada.

Ayer, sin embargo, el número dos de Melis, Manuel Arnáiz, desveló que la "preocupación" de Melis fue compartida en su día por la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez, y por el propio alcalde, que se la trasladaron a la ministra Álvarez durante una reunión el 28 de marzo. Y anunció que, a pesar de las medidas adoptadas por Fomento, "la Concejalía de Urbanismo ha encargado, en septiembre de este año, al departamento de Control de la Edificación que realice un seguimiento de los edificios" potencialmente afectados por la obra. Arnáiz sugirió que la decisión se ha tomado por la "sensibilidad" hacia las obras que ha surgido en toda España tras lo sucedido en el barrio barcelonés del Carmel, donde los trabajos de ampliación del metro provocaron el pasado enero un enorme socavón que obligó a desalojar varios bloques de viviendas.

El control a los edificios de Sol consistirá en estudiar la afección a cada inmueble -aunque sin realizar una inspección, que "ya hizo el ministerio" hace tres años- y colocar testigos en algunos edificios para seguir su evolución a medida que avanzan los trabajos en el subsuelo. "Hace 15 días pedimos por carta al ministerio un inventario de los inmuebles afectados, pero aún no nos han contestado. Estamos a la espera para poder empezar", explicó la coordinadora general de Urbanismo, Beatriz Lobón.

Según la primera catalogación que realizó Fomento en 2002, los edificios potencialmente afectados -en distinto grado- rondan el centenar.

"No nos han hecho ni caso durante dos años. Hemos llevado varias iniciativas al pleno preguntando por la seguridad de esos edificios y el PP siempre ha replicado que la obra es segura. Luego dijeron que habían remitido un informe a Fomento, y no hay tal informe. Ahora anuncian un 'seguimiento específico'. Ustedes son unos inconscientes", espetó Sabanés al director general.

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