Álava destituye a su jefe de Ganadería por las irregularidades de los Quintana

La Diputación mantiene la investigación interna y el recuento de las reses de esta familia

La Diputación de Álava destituyó ayer a Florencio Beltrán de Heredia como jefe de su Servicio de Ganadería, tras las informaciones publicadas por este diario sobre irregularidades y falta de control en sanidad animal e identificación de reses, atribuibles a dicho servicio, en las explotaciones ganaderas de la familia de José Fernando Quintana. Éste es veterinario habilitado por la Diputación y gerente de la cooperativa Abeltzain, que tiene delegada, prácticamente en exclusiva, las labores de identificación ganadera y las campañas sanitarias en este territorio.

La jefatura de servicio es un puesto de confianza del diputado de Agricultura, Eloy López de Foronda, y la destitución de su titular se viene meditando desde hace semanas. Beltrán de Heredia, conociendo su situación delicada, presentó recientemente ante el Departamento de Función Pública una petición para que se investigara a la directora de Agricultura, Virginia Salazar, acusándole de haber filtrado a este diario información de la propia Diputación.

López de Foronda deberá nombrar en los próximos días a la persona que sustituya a Beltrán de Heredia. El hasta ahora jefe de Ganadería recibió la notificación de su destitución a última hora de la mañana. Hasta ayer, el diputado de Agricultura había salido en defensa de los funcionarios de su departamento. Sin embargo, siempre dejó claro que estaba abierto al resultado de la investigación interna sobre los hechos denunciados, que aún prosigue.

Dentro de este proceso de investigación se enmarca el control de las cabezas de vacuno de cuatro explotaciones de familiares de Quintana en la zona de Santa Cruz de Campezo. De hecho, ayer todavía no se había terminado el recenso (recuento) de los animales, a pesar de haberse iniciado hace ya un mes. En la granja propiedad de la compañera sentimental de Quintana, María Aranzazu Zúñiga, murió el pasado julio una vaca loca cuya identificación y origen tiene importantes lagunas en los registros ganaderos. Además, algunas de las explotaciones de sus familiares no pasan al cien por cien de las reses obligadas las pertinentes campañas sanitarias, lo que podría poner en cuestión la percepción de primas ganaderas condicionadas a este requisito.

Beltrán de Heredia ha salido en apoyo de la gestión realizada por su servicio y del propio Quintana. De hecho, elaboró un informé en el que se aseguraba, entre otras cosas, que las campañas sanitarias se pueden realizar en una muestra del ganado total, algo contrario a la legalidad. En un encuentro con este diario, y en presencia de López de Foronda, el hasta ayer jefe de Ganadería insistió en el mismo argumento.

El padre de José Fernando Quintana, Eduardo, fue condenado el pasado mayo por dos delitos, falsificación de documento público y estafa. La sentencia se dictó por conformidad (acuerdo de las partes) y da como hecho probado que 29 animales que murieron en explotaciones de la familia, y por los que se cobró el seguro, fueron posteriormente sacrificados en los mataderos de Durango y Vitoria. Las reses, al parecer, no se daban de baja en los registros informáticos y sus elementos de identificación (crotales y DIB) se aplicaron a otros animales de procedencia, condición sanitaria y edad desconocida.

A requerimiento del juzgado, y en la fase de instrucción del caso, el propio Beltrán de Heredia presentó un informe en el que se decía que, tras un inspección interna, habían llegado a la conclusión en su servicio de que era imposible el cambiazo. La familia Quintana, al pactar la sentencia y reconocer el fraude, dejó en evidencia la declaración y el informe, que quedaron en el archivo de la instrucción.

Por su parte, el sindicato agrario UAGA, principal socio de Abeltzain, baraja la destitución de Quintana como gerente de la cooperativa, tras los hechos denunciados.

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