Manuel Vicent reivindica el papel del cuento como el género "más perfecto" Rodríguez Alcázar, Juana de Castro y Juan Madrid reciben los Premios Literarios Jaén

El profesor de la Universidad de Granada Javier Rodríguez Alcázar, la poetisa cordobesa Juana de Castro y el escritor madrileño Juan Madrid recibieron anoche los Premios Literarios Jaén, que convoca anualmente la obra social Caja Granada y que están dotados en sus tres modalidades con 48.000 euros. El acto de entrega de estos galardones, que cumplen su 21 ª edición, estuvo precedido por la conferencia del novelista Manuel Vicent (La Vilavella, Castellón, 1936), quien bajo el título Algo que contar defendió el cuento como el género literario "perfecto".

"El cuento es el género más difícil porque en él ningún hecho y ninguna línea es gratuita. Debe estar bien articulado y todo tiene que ver con lo restante", subrayó Vicent, quien añadió que "como en una máquina, si una pieza falla, todo deja de funcionar".

El autor de Tranvía a la Malvarrosa, que recientemente ha publicado Verás el cielo abierto, también se refirió al cuento como un género íntimamente relacionado con el periodismo español. "La publicación de cuentos en los periódicos, como el folletón de los sábados, era una vieja tradición que a partir de los años ochenta, y sobre todo en verano, se ha vuelto a recuperar a modo de crónicas urbanas", indicó.

Vicent tomo como ejemplo una decena de relatos que él mismo escribió en los últimos diez años y repasó el proceso de formación del que se enfrenta a una hoja en blanco. Reflexionó sobre el momento en el que "nace" un escritor, que "quiere recomponer un mundo que no le gusta y crear otro a su imagen y semejanza a través de las palabras". En ese sentido, "es un pequeño creador o un ser que ha leído mucho, pero no el libro que él quería leer, y por eso, se dedica a escribirlo", añadió.

Tras la intervención de el escritor valenciano se entregaron los premios. En el apartado de novela el ganador fue Javier Rodríguez Alcázar (Granada, 1956), por El escolar brillante, donde se narra en clave de parodia las peripecias de un lector de español en una universidad norteamericana. El jurado destacó en su día la "complejidad" de una historia hilada por la picaresca.

Juana de Castro (Villanueva de Córdoba, 1945) recogió el premio en la modalidad de poesía por Los cuerpos oscuros. Crítica literaria, articulista y traductora, Castro ha obtenido importantes menciones en el campo de la poética como los premios Juan Ramón Jiménez (1989) o San Juan de la Cruz (2000). En este poemario rememora los años de la posguerra a través de una historia familiar hermosa, pero que oculta una tragedia.

En la modalidad de narrativa juvenil e infantil, el premio fue recogido por Juan Madrid por su obra Los senderos del tigre. Periodista, guionista de cine y televisión además de recocido autor de novelas negras como Días contados, Madrid narra en su nuevo trabajo las aventuras de un niño gaditano quien, a principios del siglo XIX, decide viajar a América, donde una tribu de indígenas le enseñará a convertirse en un hombre. Los trabajos premiados han sido publicados por las editoriales Mondadori, Hiperión y Alfaguara, respectivamente.

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