Desciende la popularidad del alcalde Clos, que apenas obtiene un aprobado

Esquerra Republicana pierde tres puntos en intención de voto

El descontento ciudadano con el Ayuntamiento de Barcelona crece. Los datos del último barómetro trimestral elaborado por el consistorio revelan que prosigue el descenso de popularidad del alcalde, el socialista Joan Clos. En la última encuesta, de octubre, Clos apenas consiguió el aprobado (5,1). En contraste, el jefe de la oposición y presidente del grupo municipal de Convergència i Unió (CiU), Xavier Trias, es el único líder político que aumenta su valoración. Eso sí, lo hace sólo una décima, hasta alcanzar una nota de 5,6. Jordi Portabella (ERC) es el mejor valorado, con un 5,7, seguido de Imma Mayol, de Iniciativa per Catalunya (5,6). El líder del PP, Alberto Fernández Díaz, es suspendido: los encuestados le dan un 3,7.

Pero el comportamiento de los líderes difiere del de los partidos. El PSC, por ejemplo, es la formación que obtiene un mayor incremento en intención de voto, cifrado en 1,2 puntos (27,7%). CiU también sube, pero sólo seis décimas. La federación nacionalista se sitúa así en el 12,6%. En cambio, son los socios de Gobierno de los socialistas los que se llevan el desgaste en la gestión municipal. Especialmente acusado es el descenso de Esquerra Republicana, que pierde casi tres puntos (pasa de 12 a 9,1). Iniciativa, por su parte, también baja un punto, hasta el 8,3%.

El barómetro señala que el 38,3% de los barceloneses consideran "mala o muy mala" la gestión del equipo de gobierno. Esta cifra supone un aumento de cuatro puntos respecto a los resultados de la encuesta de mayo (34,3%). En el extremo opuesto, el de la calificación de "buena o muy buena", la labor del consistorio también sube tres puntos y se sitúa en el 34,1%.

"Pesimismo coyuntural"

En la presentación de los resultados de la encuesta, el portavoz del gobierno municipal, Ferran Mascarell (PSC), reconoció el auge de "un cierto pesimismo coyuntural" sobre la marcha de los asuntos de la ciudad. De hecho, el 25,4% de los encuestados creen que Barcelona ha empeorado durante 2005. También sube 10 puntos el número de ciudadanos que otean un horizonte desesperanzador y opinan que la ciudad aún irá a peor en lo sucesivo.

Mascarell atribuyó los resultados a la eclosión del problema del incivismo durante los últimos meses y juzgó que, con la puesta en marcha de la nueva ordenanza municipal, "las percepciones irán cambiando". Por ahora, las dos principales expresiones del incivismo -inseguridad y falta de limpieza en la vía pública- aparecen como el primer y el tercer problema para los barceloneses. La inmigración, el acceso a la vivienda y el incivismo (entendido como problema en sí mismo) provocan los principales dolores de cabeza a los ciudadanos.

En términos generales, según los datos de la encuesta anual de servicios municipales, que también fue presentada ayer, la gestión del Ayuntamiento de Barcelona obtiene como nota media un 5,3, un aprobado justo que contrasta con el de 2004, que fue más holgado (5,9). A la seguridad, los ciudadanos le conceden un cinco pelado. Claro que, como se dice, la alegría va por barrios. Así, quienes residen en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi se sienten bastante más seguros (5,9) que quienes viven en Ciutat Vella, barrio que, con un 4,5, no alcanza el aprobado en términos de seguridad.

Aunque también desciende, el grado de satisfacción por vivir en Barcelona sigue siendo alto y obtiene una nota de 7,6. El metro (6,6) y el autobús (6,3) son los servicios municipales mejor valorados. Frente a la buena percepción del transporte público, los encuestados suspenden al consistorio en su gestión de los asuntos de movilidad con vehículo privado. Así, la circulación por la ciudad recibe un 4,4. Sin embargo, el que sale peor parado es el aparcamiento: aun con el área verde en funcionamiento, este servicio recibe sólo un tres.

Sobre la firma

Jesús García Bueno

Periodista especializado en información judicial. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona, donde ha cubierto escándalos de corrupción y el procés. Licenciado por la UAB, ha sido profesor universitario. Ha colaborado en el programa 'Salvados' y como investigador en el documental '800 metros' de Netflix, sobre los atentados del 17-A.

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