Los sindicatos paralizan Italia en protesta por los recortes presupuestarios

Los tres grandes sindicatos de Italia lograron ayer paralizar fábricas, ferrocarriles, aeropuertos y bancos en docenas de ciudades con la huelga general que convocaron para protestar contra los recortes presupuestarios del Gobierno de Silvio Berlusconi, que consideran perjudiciales para los servicios públicos y para la economía italiana. Se trata de la sexta huelga general desde que Berlusconi fue elegido primer ministro en 2001.

Los sindicatos estiman que más del 90% de sus 12 millones de afiliados secundaron la protesta, mientras que el primer ministro la consideró una pérdida de tiempo. "Es absolutamente inútil, un viejo y tedioso ritual que no tendrá ningún impacto", aseguró en la ciudad siciliana de Mesina. Los funcionarios, incluidos los carteros y los empleados de la limpieza, mantuvieron un paro de ocho horas, mientras que en el sector privado fue de cuatro. Los hospitales sólo garantizaron los servicios de urgencia, y la paralización del transporte público en muchas ciudades afectó a miles de pasajeros. La compañía aérea Alitalia, que lucha contra la bancarrota, se vio obligada a cancelar 230 vuelos.

Los sindicatos consideran que los presupuestos de 2006, que contienen ajustes por cerca de 26.000 millones de euros, se centran en corregir las cuentas públicas en función de las exigencias de Bruselas y dejan de lado las necesidades de los italianos.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS