Reportaje:

La batalla de la M-30 se libra en Bruselas

El grupo socialista ha preguntado a la Comisión Europea si la reforma necesita una declaración de impacto ambiental

Mientras la tuneladora Dulcinea avanza por el baypass sur, la batalla de la M-30 se libra en Europa. Hasta el Parlamento Europeo llegan desde hace meses los documentos que envían los grupos de la oposición municipal (PSOE e IU), en un intento de que la Comisión de Peticiones se fije en la obra de remodelación de esta vía... y actúe. Naturalmente, con la intención de que las instituciones europeas frenen este megaproyecto del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón.

El último asalto se ha producido esta misma semana. Inés Sabanés, portavoz de IU, y un grupo de vecinos afectados acudieron el pasado jueves a Bruselas para dejarse oír y pedir que una comisión de europarlamentarios visite las obras.

Ayer fue el eurodiputado socialista Carlos Carnero quien dio un paso más al formular una pregunta oral -la de mayor rango- a la Comisión Europea. El texto de la pregunta de Carnero dice: "El 23 de noviembre, la Comisión Europea afirmó ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo haber recibido toda la información requerida a España sobre el soterramiento de la M-30 que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Madrid, en el marco del expediente informativo abierto (2004-2080) como consecuencia de las preguntas presentadas por este eurodiputado en febrero de 2004 (P-0494/04) y julio de 2005 (H-0412/05). Dichas obras cuentan con la oposición activa de la ciudadanía, como reiteró en aquel día el representante de la Plataforma de Afectados del Nudo Sur, Roberto Tornamira. El avance de las obras exige que la Comisión Europea decida ya si considera preceptiva, como cree este eurodiputado, de acuerdo con la legislación comunitaria, una evaluación de impacto ambiental. ¿Se compromete la comisión a tomar su decisión antes del 31 de diciembre de este año?".

Esta cuestión deberá ser respondida el martes 13 de diciembre por la Comisión Europea en el pleno del Parlamento Europeo. Será entonces cuando se sepa la opinión de la Comisión Europea, la única institución que puede decidir sobre el tema clave, es decir, imponer o no la Evaluación de Impacto Ambiental en las obras de la M-30.

"La Comisión piensa adoptar todas las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de la legislación comunitaria en este caso, si bien carece de competencia para suspender los trabajos", respondió el pasado 7 de junio a otra pregunta del propio Carnero, que está empeñado en que las instituciones europeas dictaminen si las obras de la M-30 cumplen o no la legislación comunitaria en materia medioambiental.

Izquierda Unida, mientras tanto, intenta forzar una visita de una comisión parlamentaria a Madrid para que sus integrantes examinen las obras. La concejal madrileña Inés Sabanés, de IU, habló en Bruselas de los daños medioambientales, la falta de información, las molestias que sufren los vecinos y la pérdida de patrimonio histórico que, en su opinión, provoca el proyecto del Ayuntamiento. Los vecinos también mostraron sus quejas. Y a partir de ese momento la polémica se avivó.

Izquierda Unida aseguró que extraoficialmente les habían comunicado que una delegación viajaría a Madrid el próximo enero, y así lo respaldaba Willy Meyer, eurodiputado de su grupo. Desde las filas del PP, la versión era muy diferente: el eurodiputado Carlos Iturgaiz negó que se esté preparando este viaje.

La página web del Parlamento Europeo aclaraba lo ocurrido: "En relación con la denuncia presentada por el grupo de IU en el Ayuntamiento de Madrid sobre el impacto de las obras que se están realizando en la M-30 madrileña, se ha decidido posponer hasta la próxima reunión la votación sobre el envío o no de una delegación parlamentaria a Madrid". Pese a la claridad de la nota oficial del Parlamento Europeo, la pugna continuó: Sabanés mantuvo que una comisión de la institución visitaría las obras de la M-30, mientras que el equipo de Gobierno (PP) sostenía lo contrario y acusaba a la edil de IU de "mentirosa".

La concejal de Urbanismo, Pilar Martínez (PP), desmintió con dureza a la portavoz de IU. "Inés Sabanés miente sobre la visita de una delegación del Parlamento Europeo a las obras de la M-30 y, al hacerlo, es desleal para con las instituciones europeas".

"Lo que ha decidido la Junta de Coordinadores de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha sido recabar información tanto a la Comisión Europea como al embajador de España ante las instituciones europeas", insistió Martínez. Sabanés contrarrestó y acusó a Martínez de tener "miedo" a la investigación europea.

La batalla de la M-30 no sólo se libra en Madrid, sino también en Bruselas. Pero los vecinos afectados se preguntan si servirá de algo todo esto y si, en caso de que hubiera una decisión, ésta se producirá antes de que concluyan las polémicas obras.

Sobre la firma

Fue la primera mujer en pertenecer a la sección de Deportes de EL PAÍS. Luego hizo información de Madrid y Cultura. Impulsó la creación de las páginas de Gente y Estilo. Ha colaborado con varias cadenas de televisión y con la Cadena Ser. Ahora escribe en El País Semanal.

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