Columna
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De uvas blancas

Están pasando los tiempos de aquellos blancos tristes y homogéneos. Cada zona vitivinícola empieza a explotar e investigar sus castas autóctonas. Es tiempo de novedades, de olvidarse de la dictadura de la gran dama chardonnay que invadió toda la península en las dos últimas décadas, al igual que anteriormente sucedió con la palomino o jerez.

Muchas veces el viticultor se esfuerza en adaptar variedades foráneas para rentabilizar su trabajo y agradar el mercado, cuando la verdadera riqueza la tiene delante de casa. Y si algo va a salvar al pequeño bodeguero será esta diferenciación de producto en forma de variedades autóctonas que puedan sorprender.

Galicia se ha puesto a la cabeza en castas blancas. A la reconocida y laureada albariño le empieza a hacer sombra la variedad godello. Desde el Valle de Valdeorras nos llega una de las novedades más destacadas en este año. Se llama As Sortes y su productor-elaborador es Rafael Palacios, con trayectoria profesional en la bodega familiar de Alfaro, que en su día rompió la monotonía del blanco en La Rioja con su Placet. As Sortes es un vino blanco seco y serio, muy glicérico y profundo, que nos puede llegar a transportar a Borgoña. Esperemos que la fiebre de la godello no empiece a invadirnos y, como ocurre con el albariño, el mercado no se sature a raíz del éxito de esta bodega.

La asignatura pendiente sigue estando en la D.O. Ribeiro. El más popular de los caldos gallegos necesita más bodegas como Viña Mein y Emilio Rojo para dignificar sus vinos. Las variedades treixadura, lado y torrontés, tienen calidad más que suficiente para ello.

En Rueda ya se superó la época de la jerez o palomino para dedicarse a su verdejo. La siguiente asignatura tendrá el objetivo de desterrar definitivamente la viura, variedad que no aporta nada a los caldos de calidad de esta zona. Como siempre, han tenido que venir bodegueros de fuera para enseñarnos nuestra riqueza de castas blancas. Es el caso de los Belondrade y Lurtón en cuyos vinos de Rueda la viura ni aparece.

Mucho se habla de los tintos de alta expresión del Priorato, pero no debemos olvidarnos de sus blancos. Lo mejor de la zona lo encontramos en la bodega de René Barbier. Su Clos Nelín, elaborado con garnacha blanca, nos habla del potencial de esta tierra para elaborar blancos.

De la multitud de hectáreas que ocupa la chardonnay en el Este español, pocos caldos rompen la monotonía. Chivite, con su Colección 125 Aniversario, en Navarra; Bodegas Torres, en Cataluña, con el clásico Milmanda, y de lo mejor y más desconocido para el gran público es el chardonnay que elabora en las Islas Baleares Miquel Gelabert.

En Somontano acaba de ver la luz una bodega llamada Irius. Para su blanco de coupage, que lleva el nombre de Absum, utiliza uvas de las variedades pinot noir, gewürztraminer y chardonnay. Su atrevimiento a la hora de elaborar y criar seguro que no pasa inadvertido para el consumidor.

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