Reportaje:El aparcamiento regulado en la capital

La guerra de los parquímetros

Vecinos de diversos barrios protestan por la ampliación de las zonas de estacionamiento restringido

Madrid vive estos días una batalla contra el azul y el verde. Un combate hecho de persistencia y convencimiento de que la lucha está justificada. Pasando frío y sin desfallecer ni un solo día, los vecinos de la zona del barrio de la Paz que queda fuera del perímetro de la M-30 han protagonizado una manifestación diaria en la última semana. Los de Carabanchel, otra zona afectada también por la ampliación del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), han mostrado igualmente su indignación y el jueves, después de arrancar varios parquímetros, pintaron de blanco las rayas azules de sus calles. "Ni verdes ni azules", nadie quiere ver parquímetros.

La ampliación que el Ayuntamiento ha realizado del SER no ha sentado nada bien en las zonas afectadas. Si en un principio la medida sólo debía afectar a los barrios situados en el interior del anillo de la M-30, ahora se ha extendido a algunos cascos históricos de los barrios periféricos y a zonas donde, según el Consistorio, hay riesgo de que se cree un efecto frontera. El alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón, dijo el jueves que el SER "beneficia a los residentes" y que a la larga lo agradecerían.

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"Rebelión pacífica"

"Si es algo tan bueno para nosotros, ¿por qué tienen miedo de que se cree el efecto frontera e invadamos otros barrios para poder aparcar?", explica Jesús Otero, coordinador de las protestas del distrito de Fuencarral-El Pardo. El efecto frontera es el fenómeno por el cual el Ayuntamiento cree que los vecinos de los barrios afectados por el SER, situados en los límites de una zona donde la medida no se aplica, decidirían atravesar la frontera e invadir las calles aledañas en busca de aparcamiento. La pregunta de Otero es la siguiente. Si el SER vela para que los vecinos tengan una plaza de aparcamiento en su barrio cada noche cuando llegan de trabajar, ¿por qué tendrían que ir éstos en busca de espacio a otras zonas? "Es una medida puramente recaudatoria para pagar las obras faraónicas del alcalde", asegura Jesús Carrasco, un vecino que estos días ha participado activamente en las manifestaciones. El PSOE, ahora, respalda a los vecinos y Trinidad Jiménez, la portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid, llamó el viernes a los vecinos a una "rebelión pacífica".

Pero la rebelión ya hacía días que había comenzado. Durante toda la semana, los vecinos de Fuencarral-El Pardo se han dado cita a las siete de la tarde en la esquina de las calles de Sangenjo y de Narcís Monturiol. Tras cortar ambas calles durante media hora, han descendido ritualmente a la avenida de la Ilustración y han paralizado el tráfico. "Hasta que el cuerpo aguante", explica Otero. "Sé que esto no será eterno, y que la gente terminará cansada", comenta.

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La ampliación del SER entrará en vigor el 1 de marzo, y los vecinos de Carabanchel piensan darle la bienvenida con una manifestación autorizada. "Hemos recogido cerca de 3.000 firmas y realizado bastantes escritos quejándonos, pero al parecer no tienen tanto peso como los de los que pidieron los parquímetros", ironiza el presidente de la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, Juan Fernández, en referencia al comentario que realizó días atrás el Ayuntamiento diciendo que muchos vecinos habían solicitado la aplicación del SER.

El plan limita en cada barrio, aproximadamente, el 25% de plazas para visitantes (zona azul) y el 75% para residentes (verdes). "Aquí nunca ha habido problemas de aparcamiento. Ahora tendremos que pagar por tener menos plazas", explica Félix, uno de los vecinos de Carabanchel implicados en las protestas. El Ayuntamiento atribuye la ampliación del SER al éxito que la medida ha cosechado en el centro, donde diariamente se desplazan miles de vehículos de otros barrios restando espacio para aparcar a los residentes. Sin embargo, ahora, los vecinos de Carabanchel y Fuencarral-El Pardo no logran descifrar la relación que el Ayuntamiento ve entre el centro de la ciudad y sus barrios. "Esto es una zona residencial, aquí venimos a dormir después de trabajar. No tiene ningún sentido que nos pongan más difícil lo de aparcar", explica Otero.

"Este movimiento vecinal, que en este caso no está en la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y que puede denominarse espontáneo, con mayor o menor grado de impulso político, debería velar por la legalidad de sus actuaciones", dijo hace unos días el concejal de Seguridad y Servicios a la Comunidad, Pedro Calvo. "Lo que no es legal es que pinte esta zona, que no es ni casco histórico ni está dentro del anillo de la M-30, de azul y verde", respondía Julio Nogués, un vecino de la Paz.El 1 de marzo entra en vigor la ampliación del Servicio de Estacionamiento Regulado. Los parquímetros y las zonas verdes y azules se extenderán por todas las áreas comprendidas en el interior del anillo de la M-30 y en los cascos históricos de algunos barrios exteriores a la vía de circunvalación. Los vecinos afectados están en pie de guerra. No comprenden la medida y consideran que la ampliación del SER creará un problema donde no lo había.

Durante toda la semana, vecinos de diferentes barrios han protagonizado manifestaciones y cortes de tráfico para mostrar su disconformidad. El día 2 de marzo los afectados de Carabanchel se concentrarán de nuevo.

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