La editorial madrileña Páginas de Espuma publica una antología de la actual narrativa breve catalana

Albert Calls, Flavià Company, Xavier Gual, Pere Guixà, Eduard Márquez, Vicenç Pagès, Jordi Puntí, Toni Sala, Màrius Serra y David Ventura son los escritores que conforman el equipo titular de Un deu, una antología de narrativa breve catalana a cargo de Care Santos que la editorial madrileña Páginas de Espuma publica simultáneamente en catalán y castellano.

El editor Juan Casamayor, director del sello, sólo impuso dos condiciones a la compiladora: los autores debían tener como mínimo un libro de relatos publicado y quedaban excluidos los nacidos con anterioridad a 1960. Se quería resaltar así el carácter contemporáneo de la selección y la profesionalidad de los elegidos.

"Una antología es siempre subjetiva. Me he basado en mis gustos y he buscado la calidad literaria", dijo ayer Santos en la presentación de los volúmenes. De ahí que en las páginas de Un deu primen los microrrelatos y ciertos temas recurrentes, como la amistad, la crueldad, la metaliteratura y las separaciones.

Toda antología suele crear polémica por las omisiones. Care Santos reconoció que en el libro hay alguna ausencia notable, como la de Empar Moliner. En el prólogo, la compiladora explica que algunos escritores rechazaron participar en el proyecto. "Tampoco sería mucho más extensa, como máximo habrían aparecido 12 autores", aseguró. Negó además que Un deu sea un retrato generacional. No obstante, Santos constató rasgos comunes, especialmente en las influencias que citan los autores seleccionados. La mayoría menciona a Truman Capote, Raymond Carver y John Cheever, frente a maestros autóctonos del género, como Pere Calders. Eso sí, el referente de Quim Monzó es la excepción omnipresente.

La misma compiladora se ha encargado de la traducción al castellano de varios de los relatos, aunque esta tarea también recayó en ocasiones en los propios autores. Los cuentos van precedidos por una breve reseña biográfica de los escogidos. Asimismo, se les solicitó un texto a manera de poética en el que resumieran su estilo, sus intereses narrativos, sus obsesiones literarias y alguna reflexión sobre el género. La más breve fue Flavià Company, quien resume todo eso en una docena de palabras bajo el epígrafe ¿Poética?: "Leer y vivir. Desear que, al menos durante un instante, todo coincida".

El resultado es ecléctico. Al lado de autores bien conocidos, como Jordi Puntí o Màrius Serra, aparecen otros de un público lector muy minoritario.

En cualquier caso, todos se felicitaron por la iniciativa, aunque alguno de ellos lamentó que no se hubiera publicado una antología similar en Cataluña. "Me gusta especialmente que en ningún sitio de este libro aparezca el término periférico como calificativo de la literatura catalana", dijo Puntí. "Es muy elogiable que se haya publicado también una versión en castellano. Es una señal de que nos acogen con buenas intenciones", añadió Xavier Gual. Una opinión que compartió Màrius Serra: "Es una muestra de sensibilidad que una editoral madrileña incluya en su catálogo una antología del nuevo cuento catalán junto con otra del francés".

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