Los peruanos eligen a su presidente entre tres candidatos empatados en los sondeos

Ollanta Humala, Alan García y Lourdes Flores luchan por pasar a la segunda ronda

En un caso sin precedentes en la historia del país, los peruanos votan hoy para elegir presidente con los tres principales candidatos en situación de empate técnico, según las últimas encuestas, y tras una intensa campaña donde el pasado se ha utilizado como un factor fundamental a la hora de influir en la voluntad de los electores. Los más de 16 millones de peruanos llamados a las urnas deberán elegir entre tres modelos de Gobierno muy diferentes para los próximos cinco años, que además tendrá consecuencias importantes en la política de la región.

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El próximo miércoles el todavía presidente del país, Alejandro Toledo, viajará a Washington para firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Pero esta acción, que confirma el alineamiento de Lima con la propuesta estadounidense de comercio para todo el continente, puede quedarse en papel mojado en función de quién sea el presidente elegido hoy en las urnas y cuál sea la composición del nuevo Congreso unicameral, que también se renueva en esta jornada.

Así será en el caso de que resulte vencedor el ex militar nacionalista Ollanta Humala. Nacido en Lima, en 1963, el líder de la Unión Para el Perú (UPP) procede de una familia en la que el padre, Isaac, en vez de cuentos prefería hablar a sus siete hijos de los levantamientos de esclavos contra los romanos, les daba charlas de formación en el marxismo a la vuelta del colegio y se definía -y define hoy día- como un "racista reivindicativo de la raza cobriza".

A Humala no han dejado de recordarle este pasado. Ni el suyo propio. Su levantamiento en armas contra el presidente Alberto Fujimori, el 29 de octubre de 2000, lanzó a la fama a este admirador de Charles de Gaulle que estudió en el Instituto de Altos Estudios para América Latina en La Sorbona de París. La asonada, que él justifica como un hecho legítimo contra el régimen de Fujimori -actualmente detenido en Chile en espera de que se resuelva su extradición a Perú, donde está procesado por corrupción y violaciones a los derechos humanos-, le valió el adjetivo de golpista.

Pasado polémico

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Humala ha reivindicado también otro pasado polémico en Perú. En las poblaciones y caminos del sur del país, bastión electoral del candidato nacionalista, se pueden observar carteles que muestran al líder de la UPP junto al rostro de un militar, calvo y con bigote. Se trata de Juan Velasco, dictador entre 1968 y 1975. Velasco encabezó un golpe de Estado contra el presidente Fernando Belaúnde Terry y proclamó un Gobierno revolucionario de las Fuerzas Armadas. Se enfrentó a Estados Unidos, nacionalizó los recursos naturales y llevó a cabo una importante reforma agraria y educativa, un programa de Gobierno muy similar al que presenta Humala, quien ha sido apoyado explícitamente por el presidente venezolano Hugo Chávez.

Sin embargo, sus oponentes se han encargado de recordar durante las últimas semanas que Velasco era un golpista cuya estrategia económica lastró para las siguientes décadas las cuentas del país, que en 1971 nacionalizó la televisión, en 1974 todos los medios de comunicación y que además su régimen terminó con otro golpe.

El que menos quiere que le recuerden otros tiempos es Alan García (Lima, 1949). Televisiones y radios emiten anuncios donde, sobre los sones de La Marsellesa, se escuchan las palabras pronunciadas por Alan García cuando era presidente del país (1985-1990): "Yo no soy como esos que se marchan a París". Acto seguido es acusado de poseer un lujoso piso en el distrito 16 de la capital francesa. Se trata de una campaña lanzada exclusivamente contra el líder del izquierdista Apra, y no pide el voto para otra formación. La presidencia de García generó gran descontento entre la población, que la recuerda principalmente por una hiperinflación que se medía en miles de puntos y una de las épocas más duras del terrorismo del grupo maoísta Sendero Luminoso. Tras su mandato, acusado de enriquecimiento ilícito, el líder aprista terminó exiliándose en Colombia, aunque luego fue absuelto.

El ex mandatario es el auténtico animal político de los tres candidatos. A pesar de que desde antes de que comenzara la campaña las encuestas auguraban que no pasaría a la segunda vuelta, se ha empleado a fondo con un discurso de izquierda y ha dirigido con eficacia a los cuadros de su partido, que día tras día veían cómo recortaba la distancia en las preferencias de voto con sus dos rivales.

La candidata Flores

A Lourdes Flores (Lima, 1959) sus rivales no le mientan mucho el pasado. Al fin y al cabo cuando el 5 de abril de 2002 Fujimori decidió disolver las cámaras y asumir sus poderes en el llamado autogolpe, el domicilio limeño de esta abogada se convirtió en la improvisada sede del Congreso y allí se celebraron varias sesiones de los diputados recién destituidos por el Chino.

Humala y García le echan en cara el presente. La han apodado "la candidata de los ricos", algo que la exaspera sobremanera y que califica como "la mayor falacia que se ha lanzado en esta campaña".

Flores, de la centro-derechista Unidad Nacional, representa tanto al poder económico como a las clases que han comenzado a sentir los efectos de algunas buenas cifras macroeconómicas que deja Toledo, principalmente en Lima, cuyo censo representa un tercio del electorado. Flores empezó siendo la favorita en los sondeos, pero pronto se vio obligada a tratar de alcanzar a Humala y evitar ser sobrepasada por García. Al final, triple empate y la solución en las urnas.

Los candidatos presidenciales peruanos, en sus cierres de campaña. De izquierda a derecha, Ollanta Humala, Alan García y Lourdes Flores.
Los candidatos presidenciales peruanos, en sus cierres de campaña. De izquierda a derecha, Ollanta Humala, Alan García y Lourdes Flores.EFE

Sobre la firma

Jorge Marirrodriga

Doctor en Comunicación por la Universidad San Pablo CEU y licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra. Tras ejercer en Italia y Bélgica en 1996 se incorporó a EL PAÍS. Ha sido enviado especial a Kosovo, Gaza, Irak y Afganistán. Entre 2004 y 2008 fue corresponsal en Buenos Aires. Desde 2014 es editorialista especializado internacional.

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