Unió Valenciana elige a Miralles nuevo presidente del partido

Unió Valenciana eligió ayer al concejal de Nàquera José Manuel Miralles nuevo presidente nacional de la formación. Miralles, que encabezaba la única candidatura presentada, fue designado por aclamación en el transcurso de la asamblea extraordinaria celebrada por la mañana en Torrent. El recién elegido presidente nació en Valencia en 1963, está casado y tiene tres hijos, es concejal por UV en el Ayuntamiento de Nàquera y ha presidido el partido en la comarca de Camp de Túria. Entre los años 2003 y 2004 fue el primer teniente de alcalde de Nàquera, gestionando las áreas de Urbanismo, Patrimonio y Obras Públicas.

Miralles, diplomado en seguros, anunció en su discurso de proclamación que luchará por la estabilidad del partido, y prueba de ello es que acompañan a Miralles la práctica totalidad de los miembros de la anterior ejecutiva nacional además de alguna nueva incorporación como la del diputado provincial Julio Chanzà.

El resto de la dirección la componen el secretario general Lluís Melero, el secretario de Finanzas, Enrique García i Fuster y la vicesecretaria Vicky Carrión i Gaitán. La docena de vocalías están ocupadas por José María Bono, Julio Chanzà, Salvador García, Juan José García, Vicente González-Lizondo, Rosa Fina Ibor, Carmelo Martínez, Juan Carlos Navarro, Rafael Navarro, María Carmen Navarro, Jesús Sánchez y Vicente Sanchis.

Dimisión en abril

El partido se quedó sin presidente a finales de abril tras la marcha de Joaquín Ballester. Los motivos de este abandono, según dijo entonces, se debieron a "discrepancias internas" en la ejecutiva de su partido y a "la falta de ideología valencianista". Ballester explicó que durante el año escaso que ocupó la presidencia su objetivo prioritario fue el de "sumar voluntades en torno a una ideología valencianista, creando una plataforma que volviera a ilusionar a la militancia". Un objetivo que, confesó, no alcanzó y de ahí su dimisión.

Ballester añadió que otra de las razones por las que decidió abandonar su puesto al frente de UV fue la constatación de que el partido "está estancado" y la dificultad de ofrecer una imagen de "moderación y centrismo en positivo". El ex presidente de UV, en cambio, reivindicó como un éxito la recuperación de la independencia del partido respecto del PP.

Lluís Melero, que se hizo cargo entonces del partido con carácter provisional, rechazó los argumentos de Ballester y puso como ejemplo de unidad de la ejecutiva que solo dos personas de 16 secundaron al ex presidente en su dimisión.

El partido regionalista se quedó fuera de las Cortes Valencianas en las elecciones autonómicas de 1999, donde no consiguió ni un solo escaño. Muchos de sus representantes se presentaron a los comicios de 2003 por las listas del PP.

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