Reportaje:Fútbol | El torneo del futuro

Los herederos de Iniesta y Cesc

Alevines de los 20 clubes de Primera División exhiben sus habilidades en Estepona

Álex Satrústegui ha heredado el dorsal 9. Hijo del delantero centro de la Real Sociedad que ganó dos Ligas y de la selección española del Mundial 82, el chaval, de 11 años, dirige el ataque del equipo alevín de Osasuna que durante este fin de semana ha participado en el torneo nacional alevín de fútbol 7 que, organizado por la Fundación El Larguero, reúne cada año a las canteras de los 20 equipos de la Primera División. En esta edición el triunfo final fue para el Sevilla.

Álex sueña con ser como su padre, al que sólo ha visto jugar en vídeos. En el aspecto físico es idéntico y en sus condiciones apunta el mismo camino. "Remate de cabeza y fuerte disparo", dice que son sus mejores facultades. Durante la temporada ha marcado 70 goles y ya ha aprendido a hablar como los profesionales. "Las cosas me han salido bien. Tenemos un buen equipo", dice con parquedad.

Los genes también inclinaron a la práctica del fútbol a uno de los jugadores que mejor impresión ha causado en el torneo: Borja Gómez, sobrino de Fernando Gómez, ex jugador del Valencia y de la selección española. "Mi tío era un crack", expone con rotundidad.

Borjita -así reza en su camiseta sobre su dorsal, el 8- juega de medio centro en el Villarreal, equipo de los más elogiados del torneo por su juego de toque y ofensivo. En el campo, gesticula y ordena movimientos, pero niega que sea un mandón. "Soy uno de los jugadores más retrasados y ayudo a mis compañeros porque ellos, desde su sitio, no ven tanto", explica. Por si quedan dudas de sus características al verlo jugar, ratifica sus gustos al citar a sus futbolistas preferidos: Riquelme, Xavi e Iniesta.

Este último ya triunfó en uno de estos torneos alevines, que desde su primera edición, en 1994, se han celebrado en Brunete (Madrid), de donde ha salido por primera vez. Carmelo Zubiaur, creador y director del torneo, cuenta que "la mayor satisfacción" que ha tenido en estos 12 años fue al ver la final de la última edición de la Champions porque se enfrentaban dos de los jugadores que pasaron por su competición, el propio Iniesta y Cesc Fábregas. "No es nada fácil. Es el sueño de cualquier chico. Pero lo verdaderamente importante de este torneo es que invite a hacer deporte y a la convivencia. Luego, llegarán o no llegarán", comenta.

El máximo goleador del torneo ha sido Erronna George, delantero centro del Villarreal, y el más alto de los congregados. Nacido en Nigeria, llegó a España hace cuatro años con su madre y sus otros tres hermanos -tiene un gemelo que juega de portero- cuando su padre, emigrado tres años antes, consiguió el reagrupamiento familiar. En Castellón supo que también hay equipos infantiles y alevines, ya que en Nigeria, dice, sólo juegan los mayores: "Oía a los muchachos en el colegio que hablaban de si perdían o ganaban y no sabía a qué se referían". Un compañero de su padre en la granja de pollos donde trabaja le invitó a jugar en una ocasión hasta que los ojeadores del Villarreal le descubrieron. "Quiero ser futbolista", afirma sin titubeos.

Sabe que su corpulencia es su principal ventaja. "Lo mejor que tengo es la potencia y el regate. Y que corro mucho. Pero tengo muchas cosas que mejorar. El disparo desde lejos, por ejemplo", dice.

Patou Bea, delantero centro del Valencia, es el benjamín del torneo. Acaba de cumplir 10 años, pero tiene el cuerpo de un adolescente. "Es un portento físico", dice su entrenador. Nacido en Camerún, vino hace tres años con sus padres. Él no tiene trabajo ahora y ella es camarera. Vivió en Santander. Y en Valencia le descubrió hace ocho meses el ex jugador Vicente Engonga. Su ídolo es Eto'o, que ya le ha transmitido su filosofía: "Venga, para arriba y adelante, me dice".

Los jugadores del Sevilla festejan su victoria en el torneo.
Los jugadores del Sevilla festejan su victoria en el torneo.DIARIO AS

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