El Gobierno de Irak quiere asumir la seguridad de Bagdad en 2007

El plan pretende sacar las tropas de EE UU de las calles de la capital

El Gobierno de Irak ha presentado un plan para asumir la seguridad de Bagdad a comienzos de año. Las tropas norteamericanas dejarían de patrullar y se moverían a las afueras de la capital. La propuesta, que puede resultar atractiva para la Casa Blanca, pues reduciría las bajas entre sus soldados, tiene riesgos políticos: que se perciba que Washington se lava las manos de la violencia sectaria.

Mowaffak al Rubaie, asesor para la Seguridad Nacional del primer ministro Nuri al Maliki, explicó que dicho plan fue presentado al presidente estadounidense en la reunión que mantuvo con Maliki el 30 de noviembre en Ammán. "Creo que es extremadamente importante reducir su visibilidad y reducir su presencia [la de las tropas]. Deben de estar en los suburbios del gran Bagdad", pero no dentro de la ciudad.

Gordon Johndroe, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EE UU, dijo que el general George W. Casey, responsable de las tropas norteamericanas en Irak, estaba estudiando su contenido. La propuesta podría ser llamativa para sectores de la Casa Blanca, en un momento en el que hay mucha presión para reducir el número de tropas y preparar una retirada gradual, e interés de dar más juego a los propios iraquíes en sus propios asuntos. Otra ventaja es que reduciría el número de bajas. Pese a ello, hay riesgos, de seguridad (que las fuerzas de seguridad iraquíes no sean capaces) y políticos, el principal es que se considere a EE UU cómplice de la violencia sectaria. El Gobierno dirigido por los chiíes, que representan el 60% de la población, se le considera en el mejor de los casos poco eficaz en la defensa de la población suní frente a las milicias chiíes y los escuadrones de la muerte. Esta violencia se ha centrado en las últimas semanas en los distritos norte y este de la capital, donde la mayoría de la población es suní, en un intento de forzar su marcha.

Las fuerzas de seguridad iraquíes, sobre todo la policía, están infiltrados por las milicias y se han visto implicadas en ataques contra los suníes. Los militares norteamericanos en Irak y los políticos suníes creen que una retirada estadounidense de Bagdad se percibiría como un permiso implícito para limpiar la ciudad de suníes. [El Gobierno de Arabia Saudí advirtió el martes de que ayudará a la minoría árabe suní (20% de la población en Irak) si no lo hace el Gobierno de Bagdad, informó Al Yazira].

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