Erro presenta su Defensoría a la Cámara sin fijar ningún plan concreto

La titular de Igualdad comparece por primera vez desde mayo

La defensora para la Igualdad, Maite Erro, recibió ayer en el Parlamento un margen de confianza en el desarrollo de su tarea, al que el PP añadió un toque de atención al considerar pobre el balance de sus siete primeros meses. Erro presentó unas líneas generales de actuación, pero no planes ni objetivos concretos, más allá de la conversión de la Defensoría en un órgano "funcional, visible y accesible".

Erro reconoció, como le señaló la socialista Esozi Leturiondo, que, hoy por hoy, no se sabe ni "para qué está, ni tampoco para qué no está" la Defensoría de Igualdad. Varios de los casos que se le han presentado en estos meses han debido ser desviados al Ararteko y a otras instituciones. Leturiondo le instó a colaborar con los sindicatos en las empresas y a comparecer anualmente para hacer balance de su actuación.

Laura Garrido, del PP, recordó que su grupo nunca vio con buenos ojos la creación de la figura, que tampoco gustaba a los socialistas, y mostró su desconfianza hacia su efectividad y hacia su carácter "fiscalizador e intervencionista". Aún así, y tras señalar como pobre el balance de estos siete meses -en su informe de ejecución presupuestaria sólo figuran como gasto las retribuciones-, otorgó "un margen de confianza" al organismo. "Gracias por su comparecencia, aunque haya sido a instancias de un grupo", dijo Garrido como reproche por no haberse puesto la propia Erro a disposición de la Cámara.

16 casos atendidos

La titular de la Defensoría, nombrada en mayo, reconoció que existen muchas dudas sobre las quejas que se reciben y muchas reticencias a plantearlas por escrito tras un primer contacto, casi siempre telefónico.

Hasta la fecha, la Defensoría ha atendido 16 casos, de los que nueve atañían al ámbito laboral, seis al mundo asociativo y uno a una entidad festiva. Su labor ha sido en varios de los casos para desviar a los interesados a otras instituciones, entre ellas el Ararteko.

Despejó las dudas sobre la existencia de dos oficinas y dijo que el organismo tendrá una sola sede, en Vitoria, aunque hasta ahora ha trabajado "de prestado" en un despacho de la delegación de Eduación en San Sebastián, que abandonará en cuanto estén listas las instalaciones de la capital.

La defensora reconoció que la puesta en marcha de este órgano está siendo "complicada", pues hay pocos organismos de estas características en Europa y ninguno en España. Pese a ello, anunció que ha mantenido varias reuniones con la UPV para realizar cuatro investigaciones: sobre legislación y jurisprudencia, análisis de los convenios, participación de las mujeres en los altos cargos y delimitación del sector privado. Para septiembre de 2007, prevé organizar un seminario sobre igualdad.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS