"La mayoría de los secretos son aburridos"

Matt Damon considera que es el momento para que se dé respuesta a algunas áreas oscuras de los servicios de inteligencia y de que se lance un debate profundo sobre hasta qué punto hay que cambiar libertad por seguridad. The good shepherd intenta lanzar una reflexión sobre la moralidad de los agentes. No juzga el trabajo realizado por la agencia, pero no es inocente, porque, como señala Angelina Jolie, "lo que busca el buen arte es crear debate".

Para Robert De Niro, contar la historia de la agencia era necesario para entender las decisiones que tomaron los dirigentes en Washington antes del 11-S. El ex agente Milton Bearden lamenta que en el caso de la invasión de Irak o del 11-S se dirijan todas las críticas hacia los fallos de inteligencia, cuando también hay una responsabilidad política. Y considera justo que en el filme se introduzcan elementos tan polémicos como la tortura. Eric Roth precisa que sin la CIA habrían pasado las mismas cosas, como el colapso de la Unión Soviética o la extensión del fundamentalismo islámico, pero de una forma más lenta. "La mayoría de los secretos son aburridos", remacha Bearden.

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