Un niño de 12 años muere en un colegio francés por los golpes de sus compañeros

Los hechos ocurrieron en un instituto a 80 kilómetros de París, un centro con "fuertes tensiones"

Un niño de 12 años falleció ayer en la localidad francesa de Meaux a causa de la paliza que le propinaron varios compañeros de clase. Un niño de 11 años y una niña de la misma edad permanecían ayer detenidos en la comisaría de esta ciudad, situada a unos 80 kilómetros al este de París. Los hechos sucedieron en el instituto Albert Camus, un centro en el que existían en los últimos tiempos "fuertes tensiones", según algunos testimonios. Fue después de la clase de deportes cuando un grupo de alumnos agredió a la víctima, hijo de un trabajador del centro.

Eran las 12.30 de la mañana. Los agresores atacaron a su víctima en la esquina del patio, le derribaron y siguieron golpeándole mientras estaba en el suelo. Un profesor acudió rápidamente y el niño agredido fue trasladado con urgencia al hospital, donde falleció a causa de un paro cardiaco.

Otras versiones señalan que cuando la ambulancia le trasladó el niño ya había fallecido. El diario Le Figaro, en su página web, aseguraba que la víctima había recibido primero un puñetazo en la cara que le habría dejado inconsciente y que a continuación le llovieron golpes.

"Hay quienes dicen que los había insultado", explicaba una compañera de clase a la emisora de televisión LCI. Según los primeros detalles de la investigación, la víctima perdió rápidamente el conocimiento pero sus agresores siguieron golpeándole.

Estos mismos testimonios señalaron que "una querella" le había enfrentado a los dos niños que ayer seguían detenidos. Fuentes policiales, sin embargo, apuntaron que la causa de la disputa venía de varios días atrás. Según la policía judicial, cuando se produjo la pelea se formó un grupo numeroso de alumnos alrededor, pero nadie intervino hasta que llegó el profesor. "Es una situación banal que se produce muy a menudo en los colegios, pero el resultado en este caso es desgraciadamente dramático", añadió esta fuente policial.

El colegio Albert Camus de Meaux está clasificado como ZEP (zona de educación prioritaria), una consideración que se aplica a los centros situados en barrios problemáticos o con características especiales. "Es un colegio sensible en el que los alumnos pasaban por dificultades", dijo el rector de la Academia de Créteil, Bernard Saint-Girons, de quien depende el colegio Albert Camus. "Las últimas señales mostraban que habían aparecido tensiones", añadió, "pero nada dejaba presagiar un drama como éste". Sin embargo, los medios franceses difundieron anoche que los inspectores habían recibido numerosas denuncias de violencia en el colegio y que los profesores habían lanzado un preaviso de huelga por este motivo.

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El ministro de Educación, Gilles de Robien, dijo estar "impresionado" por lo sucedido. La Federación de Padres y Madres de Alumnos (FCPE) deploró los hechos y destacó que lo sucedido "pone en evidencia el gran problema de la vigilancia y el control" de los jóvenes en la escuela. El presidente de la FCPE, M. Hamana, considera que "el profesor debía haber intervenido para separar a los alumnos y proteger a los niños", al tiempo que denunció "la banalización de la violencia en la televisión, el cine y en los videojuegos".

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