MARÍA JOSEFA PONCE | Diputada del PSOE en el Congreso

"En el Congreso he visto agresividad y falta de respeto"

María Josefa Ponce nunca pensó cuando inició su carrera en Alcalá del Valle, el pueblo de la sierra gaditana de 5.382 habitantes donde nació, que acabaría sentada en un escaño del Congreso de los Diputados. "Lo mío era la política local", reconoce. Tiene 40 años y ejerce actualmente de tesorera del Ayuntamiento de su localidad. Era la número siete de la lista socialista por la provincia de Cádiz en las pasadas elecciones generales y una tragedia, la muerte de Alfonso Perales, le llevó a un cargo en la Cámara Baja que le ha impresionado por palpar en persona la tensión y crispación entre Gobierno y oposición. Se sentará en las comisiones de Interior y Asuntos Sociales.

Pregunta. ¿Con qué ánimo asume este reto?

"Hay que resolver los temas delicados sin crispación, con diálogo"

Respuesta. Con mucha ilusión. La vida política me ha gustado desde siempre y nunca pensé llegar a estas alturas, ya que siempre me gustó la política local. Me he presentado dos veces como candidata a la alcaldía de mi pueblo pero fue en un mal momento, en el 95, porque el PSOE estaba en sus cotas más bajas. La situación me ha pillado de sorpresa, sobre todo, por lo que ha sido: el fallecimiento del compañero Alfonso. ¡Qué le vamos hacer! La vida sigue. Sintiéndolo mucho por Alfonso, acepto el reto de tener que sustituirlo.

P. Se estrenó usted el pasado 15 de enero en una sesión muy controvertida: la comparecencia del presidente del Gobierno sobre el proceso de paz y su enfrentamiento con Mariano Rajoy. ¿Cómo lo vivió?

R. La verdad es que yo creía que la política nacional, por la impresión que me llevé, era distinta. Cuando te ves allí, en el Congreso, con tantísimos personajes, fue un pleno bastante tenso y fuerte. Te podría decir que, incluso, un poco agresivo. Los de la oposición, los del PP, no me causaron muy buena impresión porque estuvieron bastante groseros, en mi forma de ver las cosas, sobre todo, el que no respeten cuando hablan los demás. Mi escaño está cerca de un grupo de diputados del PP y la verdad es que las cosas que decían me impresionaron bastante. Sobre todo lo que había era muy poco respeto a los grupos minoritarios. Cuanto terminó el señor Rajoy su intervención, prácticamente los escaños del PP se quedaron vacíos.

P. ¿Ya había tenido oportunidad de conocer al presidente del Gobierno?

R. Lo había visto en Sevilla y en Cádiz en dos congresos, aunque sólo lo había saludado.

P. ¿Y a Mariano Rajoy?

R. No le conocía. A mí me dio la impresión que aquel día llevaba en la mente atacar, atacar y atacar al PSOE y no veía más allá de sus narices.

P. ¿Y cómo analiza usted, como recién llegada, ese grado de crispación? ¿Tiene solución?

R. Estos temas tan delicados no deben llegar a ese punto. Deben resolverse sin crispación, con diálogo, sin necesidad de llegar al Parlamento.

P. ¿Cómo le han recibido sus compañeros de partido?

R. Estupendamente. Muy amables. Se han puesto a mi disposición. Yo vengo de un pueblecito muy pequeño y Madrid es un mundo aparte. Además, no es lo mismo llegar ahora que al principio de una legislatura, cuando la mayoría son novatos. Llegué un poco asustada pero, al ver el apoyo, me quedé más contenta y segura.

P. Sustituye a un hombre de referencia en el PSOE como es Alfonso Perales. ¿Cómo asume esa responsabilidad?

R. Yo le conocía personalmente. Estuvo varias veces en Alcalá dando mítines. Su papel fue inmejorable en la política, sobre todo, en la reforma del Estatuto andaluz. Ha llevado a los partidos al consenso para que saliera a buen puerto el Estatuto de Andalucía. Fue un ejemplo.

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