Entrevista:ALAN MOORWOOD | Director de la división de instrumentación del Observatorio Europeo Austral (ESO)

"Las fotografías del cielo son un nuevo tipo de arte"

Por muy bueno que sea un telescopio, poca o nula utilidad científica tendrá si los instrumentos con los que registra la luz del cielo no están a la altura. Y los modernos telescopios de gran tamaño, de ocho a diez metros de diámetro, exigen cámaras y equipos avanzados en sus focos. El británico Alan Moorwood, un especialista con mucha veteranía, dirige la división de instrumentación del Observatorio Europeo Austral (ESO), organismo científico en el que España acaba de ingresar. Bajo responsabilidad de Moorwood, que participó la semana pasada en Madrid en las jornadas Astrid, está el desarrollo de nuevas cámaras y espectrómetros para el considerado mejor observatorio terrestre del mundo, el conjunto VLT -en Chile-. Además, junto a los 40 expertos de su división, este astrónomo está ya pensando en las cámaras que necesitaría en la próxima década el telescopio de 40 metro de diámetro ELT (European Extremely Large Telescope), que planea Europa.

"Estamos desarrollando una cámara de campo muy pequeño para fotografiar planetas extrasolares tipo Júpiter"
"Las cámaras toman imágenes de objetos celestes, y los espectrómetros estudian los procesos físicos, las razones profundas de lo que ves"

Pregunta. ¿Los objetos celestes son tan bellos como se muestran en las fotografías que toman los VLT o el Hubble, o se colorean de las imágenes?

Respuesta. Los objetos celestes, por supuesto, tienen color y los astrónomos mostramos lo que vemos, aunque se puede tratar el equilibrio de color para lograr determinados efectos. Los colores de los objetos celestes reflejan diferentes procesos físicos y a veces se realzan de manera que, por ejemplo, las zonas de mayor temperatura, las estrellas calientes, se vean más azuladas, mientras las zonas de absorción de polvo, más frías, suelen ser rojizas...

P. ¿Se tratan en ordenador?

R. Normalmente, se toman imágenes a través de distintos filtros y luego se combinan, y aquí es donde puede cambiar el equilibrio de color, la intensidad... igual que con su cámara digital. Las fotos astronómicas impresionan tanto a los astrónomos profesionales como al resto de la gente. Creo que es un nuevo tipo de arte derivado de la astronomía, y sería imposible sin los instrumentos de observación que ahora tenemos.

P. En los telescopios modernos las fotografías son sólo una parte de las observaciones. ¿Qué más instrumentos usan?

R. Con las cámaras se toman imágenes, y además se pueden combinar con técnicas de óptica adaptativa -eliminando el efecto de la atmósfera- para lograr muy alta resolución. También tenemos espectrómetros, que separan la luz en función de su color, dándonos la distribución de su intensidad. Así podemos ver qué átomos hay en una región del cielo, cuál es su abundancia química, la temperatura, la densidad del gas... Básicamente, las cámaras toman imágenes de cosas en el cielo y los espectrómetros estudian los procesos físicos, la composición... es decir, las razones profundas de lo que estás viendo. Otros equipos miden las propiedades de la polarización de la luz. Los instrumentos de los telescopios tienen que captar las propiedades de la luz y abarcar las diferentes longitudes de onda, al menos desde el ultravioleta hasta el infrarrojo medio en los observatorios en tierra. En los cuatro telescopios de ocho metros de diámetro del VLT tenemos una docena de instrumentos.

P. ¿Son estos VLT los mejores telescopios ópticos del mundo?

R. Mucha gente lo dice, pero no es sólo cuestión de los telescopios sino también de la calidad del lugar del observatorio, la cantidad y variedad de instrumentos, la selección y optimización de las observaciones... tiene que ser un sistema integral. Por todo esto creo que el observatorio VLT es reconocido como el más completo del mundo y ESO cada vez atrae a más países: Reino Unido, Finlandia, Portugal, ahora España... y se está negociando ya con otros.

P. Usted construyó una de las primeras cámaras infrarrojas del VLT, la Isaac.

R. Sí, y sigue funcionando. Cada vez hay más cámaras infrarrojas. Es una evolución de la astronomía porque, por una parte, uno de los objetivos esenciales de los grandes telescopios es mirar muy lejos en el cielo y estudiar las galaxias primitivas. Como el universo se expande, la luz se desplaza, por el efecto Doppler, hacia el infrarrojo, así que si quieres ver los objetos más lejanos tienes que mirar en esa longitud de onda. Además, otro interés esencial son los exoplanetas, que también suelen ser objetivos del infrarrojo.

P. ¿Están ya preparando instrumentos de nueva generación?

R. Sí, porque está previsto que VLT funcione hasta 2030. El último instrumento de la primera generación se instalará allí el mes que viene o el otro. Además, estamos desarrollando otros cuatro. Hay uno de banda ancha, que cubre desde el ultravioleta hasta el infrarrojo; otro es un espectrógrafo multiobjeto; también trabajamos en una cámara de campo muy pequeño, que hace como si fuera un teleobjetivo, para ver planetas extrasolares tipo Júpiter. Además, estamos preparando en la división tres instrumentos para el sistema de interferometría de VLT [la técnica de observación que combina la luz captada simultáneamente por varios telescopios].

P. ¿Cómo serán los equipos del ELT?

R. En el ELT, más que utilizar óptica adaptativa para mejorar el telescopio, necesitamos incorporar esta tecnología directamente en la mayoría de los instrumentos, porque cuanto mayor es el telescopio más difícil es para la óptica enfocar la luz en los píxeles del detector. Y los detectores serán enormes; estamos diseñando un espectrógrafo multiobjeto que puede pesar 25 o 30 toneladas, mientras que los de VLT ahora están entre dos, cinco y tres toneladas.

P. ¿Cuándo empezaría la construcción del ELT?

R. En el mejor de los casos en torno a 2010. Ahora está en fase de diseño, que terminará en 2009. Pero aún hay que buscar financiación para construirlo.

P. ¿Hay en EE UU algún proyecto similar?

R. Hay algún proyecto en estudio pero contando, sobre todo, con financiación privada.

P. ¿Qué le parece el Gran Telescopio de Canarias?

R. Es muy interesante. ESO ha admitido como parte de la contribución española horas en ese telescopio de trabajo científico y de ensayos técnicos.

P. ¿Y los instrumentos?

R. Estamos expectantes con las posibilidades que ofrecen y particularmente con los resultados de Emir, cuyos objetivos son similares al Kmos que estamos preparando para VLT. La idea sería tener primero los datos de Emir y luego continuar con Kmos. Emir es multiespectrógrafo y el nuestro es cámara y espectrógrafo a la vez, serán complementarios.

Alan Moorwood, en el Instituto Rocasolano (CSIC), en Madrid.
Alan Moorwood, en el Instituto Rocasolano (CSIC), en Madrid.A. R.

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