Reportaje:

El sector ganadero toca fondo

Las importaciones, los precios y la 'lengua azul' ponen contra las cuerdas a miles de explotaciones

El sector ganadero andaluz ha dicho basta ante la grave crisis que sufre. A la caída de los precios, que están igual que hace dos décadas, se ha unido el incremento en más de un 40% de los piensos, la competencia por las importaciones de los países del Este y, en las últimas semanas, la puntilla ha sido la infección de la lengua azul. Las organizaciones agrarias piden a la Administración medidas urgentes para garantizar la viabilidad del sector (estiman que unas 9.300 de las 62.000 explotaciones que hay en Andalucía están al borde del cierre), y COAG y UPA han convocado una gran manifestación en Sevilla el próximo 5 de octubre. La Consejería de Agricultura apoya ayudas directas a las explotaciones afectadas por la lengua azul.

Las organizaciones agrarias calculan que en un año cerrarán 9.000 de las 62.000 granjas
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La ganadería andaluza la forman unas 62.000 explotaciones y una cabaña de más de 40 millones de cabezas, entre los sectores ovino y caprino, porcino, vacuno, bovino y avícola. La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) ha estimado unas pérdidas globales de 53 millones de euros, de los que 21 millones corresponderían a porcino, 16 a ovino-caprino, 11 a vacuno y cinco millones al resto. "De continuar esta situación insostenible cerrarán en un año 9.300 explotaciones", advierte Agustín Rodríguez, secretario general de UPA.

A la crisis de precios que se viene arrastrando desde hace tiempo se ha unido este año el alza de los cereales y piensos para el ganado, en más de un 40%, lo que ha aumentado de modo considerable los costes de producción y haya puesto contra las cuerdas a miles de explotaciones, principalmente las más pequeñas. El precio de los cereales se ha disparado por el auge de la demanda para alimentación de países emergentes como China o India, las malas cosechas de las despensas mundiales de grano y por el tirón de los biocarburantes, "que ha provocado una espiral especulativa entre muchos productores", apunta Rodríguez. Además, desde la UPA se lamenta que el aumento de las importaciones de países del Este, un 17% en el último año, está haciendo perder competitividad al sector.

El enorme diferencial de precios que hay entre los que reciben los productores y los que paga el consumidor es otro factor que agudiza la crisis. El secretario general de COAG en Andalucía, Miguel López, lo achaca a las "maniobras especulativas que llegan incluso al dumping, es decir, empresas que obligan a los productores a vender a precios que ni siquiera cubren los costes de producción".

Desde COAG se reclama tanto al Ministerio de Agricultura como a la Junta un mecanismo más eficaz para fijar los precios en el sector. Miguel López plantea también una ley de contratos "que permita garantizar un mercado democrático, con precios mínimos al agricultor", y de una ley de Comercio, "que sirva para sancionar los casos de especulación y todas aquellas situaciones que van en contra del interés general".

Por si fuera poco, la lengua azul, que ha afectado ya a 3.500 cabezas de ganado ovino y caprino, ha agravado la crisis ganadera. UPA calcula que, además de las muertes en las explotaciones afectadas, los costes de alimentación por la inmovilización del ganado han pasado de 0,20 euros por kilo en julio de 2006 hasta 0,26 euros en la actualidad, lo que supone un incremento del 33%.

En este sentido, Asaja critica que, casi tres meses después de que un nuevo serotipo de la enfermedad animal de la lengua azul llegara a Andalucía procedente de África, la Administración andaluza "no ha ofrecido más que buenas palabras, pero ni una sola medida para combatir el virus, que por el momento no tiene vacuna, ni una sola medida para paliar las graves pérdidas que están sufriendo los ganaderos".

Desde Asaja se añade que la "falta de diligencia" ha llevado a que decenas de cadáveres de animales afectados por lengua azul se pudran a las puertas de las explotaciones, constituyendo un nuevo foco de infección.

El consejero de Agricultura y Pesca, Isaías Pérez Saldaña, se ha mostrado dispuesto a dar ayudas directas y excepcionales a los ganaderos afectados por la lengua azul, aunque condicionado a la autorización de Bruselas. Saldaña se ha reunido con el secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Ministerio del ramo, Josep Puxeu, a quien planteó la necesidad de arbitrar medidas ante la problemática del sector ganadero.

Las organizaciones agrarias creen insuficiente ese anuncio y plantean una serie de medidas que pasan por el control de las importaciones de animales y carne; medidas para paliar y compensar el aumento del coste de los piensos; incentivos fiscales (exención del IBI o condonación de cuotas a la Seguridad Social) y ayudas para adquirir piensos; soluciones para la identificación de pequeños rumiantes; y ayudas directas y otras para mantenimiento de los sistema de control por lengua azul, entre otras.

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