Los hoteleros se aprietan el cinturón

"En los últimos años se ha instalado el bufé libre en todos los hoteles. Eso significa que en vez de trabajar 10 o 12 personas en cada comedor, ahora trabajan tres", explica el responsable de la Federación de Hostelería y Comercio de CC OO en las dos Marinas, Daniel Patiño, en referencia a Benidorm. Otras figuras, como el clásico botones, han desaparecido. Con esta apreciación, el sindicato argumenta que la contención de precios hoteleros salpica a las plantillas.

Benidorm logró en 2007, por segundo año, el mayor grado de ocupación de España, el 87,77%. Pero los datos del INE dejan claro que la planta hotelera -casi la mitad está en la Costa Blanca- se apretó el cinturón y subió sus precios un 2,6%, por debajo del IPC (4,2%). E indican que los ingresos por habitación crecieron un 2,9%, por debajo de la media española (3,1%).

"Ha habido contención de precios. En términos relativos podemos decir que han bajado. El equilibrio es el que da el negocio. El éxito de la ocupación se debe a que se han mantenido los precios", admite el presidente de Hosbec, Pere Joan Devesa. "Los precios no han crecido porque la coyuntura no se lo permite a los hoteleros", apunta otra fuente del sector. "El cliente es muy sensible al precio", añade Vicente Marhuenda, gerente de la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante. Y desde la Consejería de Turismo valoran este repunte inferior al IPC porque consideran que "favorece el consumo" frente a otros productos. Diversos expertos alertan, sin embargo, del riesgo que supone a futuro intentar seguir compitiendo en precio, ya que puede terminar perjudicando a la calidad del servicio y del empleo.

Los tiempos, además, no parecen favorables para cambiar la estrategia. Desde el año pasado, distintos colectivos empresariales alertan de la reducción del gasto de los visitantes. La incertidumbre económica y el endeudamiento familiar preocupa.

En Benidorm, los empresarios acuñaron este año el término "turista de bocadillo" para los visitantes que comen en la calle productos de supermercado. La asociación de comercio (AICO) ha cifrado en un 20% la caída de facturación en 2007 y las discotecas y pubs agrupados en Adisbal hablan de una caída del 30% en dos años. "Hay turistas, pero tienen menos dinero que nunca", resumía recientemente Ricardo Verdesoto, presidente de la Asociación de Bares, Restaurantes y Cafeterías. Verdesoto lo atribuye a la subida de las hipotecas pero también al "todo incluido" de los hoteles. Un turista en la provincia de Alicante gastaba de media 818 euros en 1999. La cantidad ha bajado en 231 euros, según Exceltur.

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