PSPV, un proceso abierto

La elección de Pajín no garantiza el apoyo a ninguno de los tres candidatos

"Del Congreso federal, hemos salido muy bien, el problema ahora lo tenemos aquí". Un ex dirigente socialista valenciano reflexionaba ayer sobre el futuro congreso del PSPV tras el cónclave federal de su partido en Madrid. La elección de Leire Pajín como secretaria de Organización -la potente señal que Zapatero envió a la Comunidad Valenciana- ha despejado incógnitas y provocado incertidumbres. Es claro que Rodríguez Zapatero apuesta por un cambio generacional profundo en el socialismo valenciano que contenga un discurso de calado que "lidere el futuro y que se tenga en cuenta la realidad de la sociedad valenciana", por utilizar las palabras de Leire Pajín, y que, además, tenga en cuenta a algunas personas que han participado en la dirección del PSPV en los años de plomo de este partido.

"Del Congreso, hemos salido bien. El problema ahora lo tenemos aquí".
Los apoyos a Jorge Alarte empiezan a matizarse. Ahora se apuesta por el grupo

Queda claro, además, que la nueva secretaria de Organización, no sólo por su condición de coordinadora de la ponencia política en el próximo congreso de los socialistas valencianos, va a desempeñar un papel determinante, pese a que ayer, en declaraciones a la cadena Ser, adoptó un perfil aparentemente neutral cuando, preguntada por su hipotético apoyo a alguno de los actuales aspirantes a la secretaría general, se limitó a contestar que es una decisión que compete a los militantes. Sin embargo, Zapatero, en la mañana de ayer, recordó, como una obviedad, que Pajín es secretaria de Organización de todo el PSOE y, en consecuencia, iba a intervenir en todos los procesos.

Pero si estas son las incógnitas despejadas por el congreso federal, otras son las incertidumbres. Si hasta el sábado parecía claro la existencia de un acuerdo implícito entre Jorge Alarte y Leire Pajín, ayer el discurso de algunos de los teóricos apoyos al alcalde de Alaquàs comenzaron a matizarse. El más claro, porque fue el único que se pronunció abiertamente, fue el del secretario general de la ciudad de Valencia. Rafael Rubio dijo varias cosas. Primero, que lo importante es el mensaje que pueda surgir de la ponencia política. Segundo, "no estamos ante un proyecto personalista". Tercero, "luego, designaremos al candidato a la presidencia de la Generalitat".

Rubio puso voz y cara a la opinión de no pocos dirigentes socialistas valencianos que, ante la escasa ilusión que generan los actuales candidatos a la secretaría general, vienen insistiendo desde hace tiempo con más o menos fuerza en la necesidad de que, más allá del líder, lo realmente importante es el mensaje y el equipo. Y añadió algo más: el responsable político del partido no tiene por qué ser necesariamente el candidato socialista a la Generalitat. Una reflexión que choca directamente con las manifestaciones públicas de Alarte que siempre ha dejado claro que él sólo quiere ser secretario general si el cargo conlleva la candidatura a la presidencia de la Generalitat. A favor de las aspiraciones del alcalde de Alaquàs hay que anotar que en el pasado congreso de Madrid, Carmen Martínez, alcaldesa de Quart de Poblet (Valencia) y uno de sus principales apoyos, fue elegida miembro del comité federal frente a la candidatura de la diputada Carmen Montón, que impulsaban sectores próximos al presidente de la gestora del PSPV, Joan Lerma.

Diversas fuentes del partido socialista valenciano coinciden en afirmar que "Madrid" no va a apoyar a ningún candidato, pese al guiño a Alarte. Nadie cree, tampoco, que Leire Pajín se va a mostrar neutral, aunque no faltaron voces que sugirieron la conveniencia de que permaneciera apartada para que "no le ocurriera como a Ciprià Ciscar que se quemó en su federación por intervenir demasiado abiertamente". Con todo, a nadie se le escapa que el próximo congreso del PSPV será el primer examen de la nueva secretaria de Organización.

El 37º Congreso del PSOE también ha provocado algunos daños colaterales. El senador territorial Andrés Perelló tendrá que dejar su puesto para que lo ocupe Leire Pajín, aunque antes se le buscará una salida y el ex ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, quien escribió en su blog que le hubiera gustado ver a Pajín liderando el PSPV, perdió su plaza en el Comité Federal. Y una última cuestión a dilucidar: ¿Cómo cohabitarán la vicepresidenta y Pajín en el seno del PSPV?

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