Orozco y Bugallo suavizaron las reformas laicas del PSOE

Los alcaldes defendieron su asistencia a ofrendas y procesiones

La tradición cristiana milenaria de Santiago y Lugo y sus respectivas manifestaciones en las ofrendas al Apóstol y del Corpus llegó el pasado fin de semana al Congreso Federal del PSOE , en medio del debate sobre las reformas laicas propuestas por la dirección del partido. Los regidores de las dos ciudades, Xosé Sánchez Bugallo y Xosé Clemente López Orozco, iniciaron durante la mañana del sábado su particular cruzada para garantizar la continuidad de estos ritos tradicionales milenarios seriamente amenazados por la ponencia oficial, coordinada por Ramón Jáuregui, del debate.

Los dos alcaldes contactaron entonces con el coordinador para suavizar el nuevo discurso del partido. Las peticiones de Bugallo y Orozco al dirigente vasco lograron modificar un par de palabras de un párrafo que garantiza la pervivencia de costumbres arraigadas en las ciudades gallegas y también la participación de los dirigentes socialistas. Donde la ponencia inicial exigía "la desaparación progresiva de símbolos y liturgias religiosas en espacios públicos", el texto definitivo sólo habla de "edificios públicos".

Ese sutil cambio en la redacción ampara a los dirigentes socialistas para asistir a manifestaciones religiosas en calles y plazas. A la hora en que todas estas negociaciones tenían lugar en el Palacio de Congresos del Campo de las Naciones de Madrid, en A Coruña otro alcalde socialista, Javier Losada, presidía junto al arzobispo de Santiago, Julián Barrio, la inauguración de una estatua de la Virgen del Carmen erigida por la Autoridad Portuaria en pleno centro de la ciudad.

Ese tipo de actos y otros más arraigados como la procesión del Cristo de la Victoria en Vigo o el Voto de la Virgen del Rosario en A Coruña son los que Bugallo y Orozco se propusieron preservar. El alcalde compostelano, que acaba de entrar en la ejecutiva federal del PSOE, será el encargado de presentar, en nombre del Rey, el próximo 25 de julio la Ofrenda Nacional al Apóstol en la catedral de Santiago.

En pleno debate sobre el laicismo, Sánchez Bugallo mostró en el congreso su desacuerdo con que la enmienda propuesta por la corriente Izquierda Socialista para eliminar la liturgia religiosa en los funerales de Estado . El alcalde compostelano hizo ver al portavoz socialista en el Congreso y anterior ministro del Interior, José Antonio Alonso, las dificultades que entraña elimimar "por imperativo legal" las ceremonias de este tipo si se produjese una catástrofe o atentado con víctimas católicas. El propio Alonso planteó la hipótesis sobre qué hacer en caso de que hubiera fallecidos de otras religiones. Al final la propuesta de suprimir los funerales de Estado fue rechazada, según explicó Ramón Jáuregui, "porque la laicidad no tiene constituida una liturgia alternativa".

La ponencia fue finalmente aprobada con 995 votos a favor y sólo uno en contra. Su redacción, que no solicita revisar los acuerdos con la Santa Sede, sí advierte a la Iglesia Católica de que la Constitución no ampara "un eterno mantenimiento de relaciones especiales ni de privilegios a esta confesión".

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