La suspensión de pagos deja a Fadesa sin opciones en el concurso eólico

La Consellería de Industria empieza a seleccionar a los potenciales adjudicatarios

Si una demostración de solvencia que despeje todas las dudas no lo remedia, incluso las planteadas en su escrito por el juez que admitió a trámite la suspensión de pagos, Martinsa-Fadesa será uno de los primeros grupos en caerse del proceso de adjudicación de megavatios en el concurso eólico convocado por la Consellería de Industria. La inmobiliaria presidida por Fernando Martín presentó una solicitud por 300 megavatios, de un total de 2.325 a adjudicar, volumen similar al planteado por grupos como los conformados por Gamesa y Caixa Galicia o la multinacional germana Enercon, con fábricas en Portugal. Lo hizo semanas antes de cerrarse el plazo de Industria y en los meses previos al concurso voluntario de acreedores.

La inmobiliaria se presentó a través de una filial que no está en suspensión de pagos

Para los casos en los que una empresa se encuentra en suspensión de pagos, la Ley Concursal remite directamente a la legislación de contratos del Estado y ésta es tajante: prohíbe presentarse a cualquier concurso público de una Administración a una compañía "declarada en quiebra, en concurso de acreedores, insolvente fallido en cualquier procedimiento o sujeta a intervención judicial", como es el caso de Fadesa.

Esta prohibición bastaría para dejar a la compañía de Fernando Martín fuera del concurso eólico si no hubiera sido porque acudió a través de una filial, Martinsa-Fadesa Renovables, que no está entre las participadas que han presentado suspensión de pagos, aunque el grupo inmobiliario tiene la mayoría del capital.

En el caso de Martinsa-Fadesa Renovables, y mientras la Consellería de Industria guarda silencio, el propio equipo de la compañía admite que se encuentra ahora con otro escollo difícil de salvar: la justificación de los fondos propios (capital y reservas) de la firma, ya que tiene que representar el 20% del total de la inversión necesaria para la puesta en marcha de los parques a los que opta. Fadesa cuenta con un 55% del capital de la filial que se ha presentado al concurso eólico, mientras que el 45% restante está en manos de la ingeniería Ítaca Energy. Y es precisamente ese reparto accionarial y la situación de insolvencia manifiesta reconocida por el juez de la suspensión de pagos lo que resta todavía más opciones a la compañía. Con un pasivo bancario de 5.200 millones, Fadesa admitió al juez contar con sólo 3,7 millones de euros de tesorería el pasado mes de mayo.

Para sus proyectos energéticos, Fernando Martín había fichado el pasado mes de febrero a Juan Carlos Martínez-Amago, quien ocupaba, hasta la fecha, los puestos de presidente de la Asociación Empresarial Eólica y de director de Financiación de Energía de La Caixa. Martínez-Amago, en calidad de director general, gestiona el desarrollo de dos parques con una potencia instalada de 100 megavatios, así como una cartera de proyectos que la propia compañía estima en los 1.000 megavatios, entre España y el extranjero.

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La Consellería de Industria procesa actualmente todas las propuestas recibidas. Antes de hacer pública la primera criba del concurso, que responderá a cuestiones técnicas, comunica estas semanas a los potenciales adjudicatarios las subsanaciones a las plicas presentadas. Ante la avalancha de solicitudes, que multiplican por 20 los megavatios a adjudicar, el departamento que dirige Fernando Blanco ha externalizado parte de los trabajos, de los que se encarga la firma Ela Ingeniería y Medio Ambiente, domiciliada en Santiago.

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