Reportaje:Liga de Campeones

"Fue un robo del Manchester"

Sacchi cuenta cómo el United aprovechó la crisis del Parma para arrebatarle a Rossi, el delantero que triunfa ahora en el Villarreal

"Fue un robo del Manchester y una pena muy grande para mí". Arrigo Sacchi suena indignado y emocionado al otro lado del teléfono. Le tocan la fibra sensible cuando le preguntan por Rossi, la referencia en el ataque del Villarreal, que hoy recibe al Aalborg, danés, en El Madrigal (20.45, Canal +). "Conocí a Rossi cuando tenía 12 años. Yo era director deportivo del Parma. Era el niño con más talento. Lo tenía todo: voluntad, intuición y personalidad. Pero quebró Parmalat, la empresa que nos patrocinaba, y, como por ley no podía irse a otro club italiano, vino el Manchester y nos lo robó. Pagó una cifra ridícula: 350.000 euros", explica Sacchi. Su indignación le llevó a escribir una carta al entrenador del United, Alex Ferguson, recordándole los nobles valores que se le suponen al fútbol británico: "Ferguson me respondió que él no podía hacer nada".

Indignado, escribió a Ferguson, quien le respondió que no podía hacer nada
El club amarillo pagó 10 millones por el punta, que acaba de debutar con la 'azzurra'

Giuseppe Rossi (Nueva Jersey, Estados Unidos; 1987) llegó a Old Trafford con 17 años. Ferguson vio en el menudo atacante zurdo un posible sucesor de Giggs. La forma de conducir el balón pegado al pie, la técnica y el olfato goleador hacían de él una buena réplica del reputado galés. Pero le dio pocas oportunidades -cinco partidos en el primer equipo en tres años- y el Parma le recuperó, cedido, en 2007. "En seis meses marcó más goles [nueve en 19 partidos] que Ronaldo en el Milan y nos salvó de bajar a Segunda", recuerda Sacchi, encantado con el debut de Rossi con la selección italiana, el día 11, ante Bulgaria. "Italia no ha hecho nada en el ataque hasta que ingresó Rossi en el minuto 68", comentó Sandro Mazzola, leyenda del Inter en los años 60 del siglo pasado. Los grandes clubes italianos se arrepienten ahora de haberle dejado escapar.

El Villarreal se lo compró al Manchester por 10 millones en 2007. "En Italia nadie invierte en jóvenes nacionales y yo he tenido que emigrar a España", se quejó el delantero, que ya apuntó en el curso pasado lo que puede llegar a ser. Aun con una rotura de menisco que le apartó varias semanas, marcó 12 goles en 27 encuentros. En la actual, se lastimó un tobillo en el inicio y sólo ha anotado un tanto en tres partidos. El Villarreal cree que va a ser el de su lanzamiento.

"Nos lo presentaron nuestros ojeadores y vimos que, a pesar de su juventud, asumía la responsabilidad en el Parma, que estaba al borde del descenso. Ha crecido más deprisa de lo que pensábamos", comenta, orgulloso, el consejero delegado del Villarreal, José Manuel Llaneza. "Soy un líder y tengo personalidad para demostrarlo", se define sin medias tintas Rossi, especialista en los penaltis. Con contrato hasta 2013, Llaneza pretende ofrecer una renovación vitalicia a los jóvenes valores. A Rossi entre ellos.

Once años atrás, un niño de diez emprendió un viaje transoceánico hacia el país de sus progenitores. Le acompañó su padre y dejó atrás todo lo demás. A sus amigos de la infancia en Teanek, el pueblo donde había nacido en Nueva Jersey, y a su madre, que se quedó en Estados Unidos ejerciendo de docente. El retorno a las raíces estaba motivado por una habilidad del niño que había que potenciar en un entorno más adecuado. Inducido por su padre, que se ganaba la vida como entrenador del soccer (fútbol en aquel país), el chaval quería ser futbolista a toda costa.

Rossi se instaló en Parma y allí se crió ante la mirada chispeante de Arrigo Sacchi, que no sospechaba que sería "robado" cinco años después por el Manchester United y que, más tarde, triunfaría en el Villarreal. "Va a ser un jugador muy importante", pronostica Sacchi.

Rossi, en un potente remate.
Rossi, en un potente remate.ÁNGEL SÁNCHEZ

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