Reportaje:MÚSICA | Discos

Damien Jurado autobiográfico

De la melancolía al dulce ánimo pop. "Si me planteo algún objetivo es que cada trabajo suene diferente al anterior, y creo que con Caught in the trees lo hemos conseguido". Damien Jurado (Seattle, 1972) abre su octavo álbum espantando penas con el trotecillo de Gillian was a horse. Una canción redonda que anuncia la paradoja: el disco con más brío musical de su carrera reciente es el que recoge las cuitas de su divorcio. "No percibí que estaba hablando de mí hasta que grabamos las voces. Fue una sorpresa emocionante". Normal tanto asombro: el cantautor ha labrado su enorme prestigio como adicto a la tercera persona. Nada de historias autobiográficas. Hasta hoy: "Aunque tampoco hablaría del disco como de un álbum sólo sobre la ruptura o el fracaso. Si lo hiciera, habría que considerar así el resto de mi obra". El cancionero de Jurado aparece repleto de relatos triangulares, letras con infidelidades y traiciones que le llevan a ironizar sobre sus temas recurrentes: en un corte de Caught in the trees habla incluso de "otro marido celoso susceptible de ser asesinado".

Como retratista, Damien ha recibido un sinfín de paralelismos con Carver, algo que le incomoda. "No diría que estoy harto, pero no creo que se trate de una comparación justa. Yo sólo soy un escritor de canciones, no tengo ni su talento ni su formación. Y no he leído mucho su obra. Lo único de verdad en común es que ambos provenimos del Estado de Washington".

Jurado empezó en una banda de christian punk, Coolidge, a la que también pertenecía otro cantautor de ancestros mexicanos como él: David Bazan, posterior líder de Pedro the Lion. "Hoy mis creencias cristianas no tienen ningún efecto en la música que escribo. Otra cosa es el punk. Siempre será una influencia, porque representa sobre todo una forma de hacer las cosas", aclara Damien.

Damien padece el maltrecho vínculo entre bonanza financiera y estatus de culto. Por eso al menos agradece estar en Secretly Canadian, sello de Indiana que, a diferencia de lo que le ocurría en Sub Pop, reparte al cincuenta por ciento las ganancias. "Dejé mi empleo como profesor de parvulario. La música supone mi único ingreso". El músico de Seattle ha experimentado por primera vez la composición a cuatro manos. Firma algún corte con Jenna Conrad, la cantante e instrumentista que, junto a Eric Fisher, forma su actual núcleo de apoyo. "Funcionamos casi como banda", admite. A Damien le complace la aventura. Disfruta, por ejemplo, sacando pequeñas dosis de material alternativo en otras etiquetas, como la madrileña Acuarela. "Muchos sellos pequeños sacan ediciones restringidas, cosas difíciles de encontrar y por tanto más preciadas". ¿Otros experimentos? Su pasión por registrar sonidos encontrados y acometer grabaciones de campo, ya expuesta en Postcards and audio letters (2000). Y ahora incluso bromea con resucitar el sello Casa Recordings, sólo de casetes, en el que autoeditó sus primeros temas. "Estoy esperando que haya un revival como el del vinilo. ¿Quién iba a decir hace tres años que tanta gente volvería a tener tocadiscos?".

Caught in the trees. Damien Jurado. Houston Party. Actuará el 27 de mayo en Madrid.

Damien Jurado publica <i>Caught in the trees.</i>
Damien Jurado publica <i>Caught in the trees.</i>

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