El 'banco' de la Generalitat rechaza la compra de Aconda

El Instituto Catalán de Finanzas tacha de "insuficiente" la oferta de Intermills

El Instituto Catalán de Finanzas (ICF) rechazó ayer por "insuficiente" la oferta de 13,8 millones de euros que la sociedad belga Intermills Belgium presentó para la compra de la planta de la papelera Aconda, de Flaçà (Gironès), inmersa en un concurso de acreedores. A través de un comunicado emitido ayer, el organismo financiero dependiente de la Generalitat, uno de los principales acreedores de Aconda, advirtió de que este precio se sitúa por debajo de la valoración de la empresa realizada por los administradores concursales, de 24 millones de euros.

Además de que la compra se realizaría con rebaja, el ICF tampoco está de acuerdo con las exigencias planteadas por la empresa belga para la operación de compra. Según explicó en el comunicado, Intermills condiciona la compra de Aconda a la obtención de financiación del ICF y no prevé la recuperación del total de los préstamos concedidos anteriormente por la entidad financiera.

El banco público es uno de los principales acreedores en el proceso concursal de Aconda, a la que ya concedió dos créditos anteriores con un saldo pendiente vivo de 9,1 millones. El ICF explicó que ha solicitado a Intemills Belgium sus estados financieros y el plan de viabilidad, y agregó que aún no ha recibido respuesta y que "sin esta información" no puede hacer una valoración precisa de la capacidad económica y financiera de la compañía para afrontar la adquisición. Por todo ello, aseguró que no dará el "visto bueno" a la operación en los términos actuales.

Aconda firmó a finales de marzo un preacuerdo de compra con Intermills, perteneciente al grupo inversor canadiense Roche Investments. La dirección y el comité de empresa de la papelera ven en esta operación su única salida para garantizar la continuidad de la factoría. En principio el preacuerdo incluye la totalidad de las instalaciones y la subrogación de los contratos de los 240 trabajadores.

No obstante, los planes de Intermills pasan por reducir la producción actual, con lo que podrían perderse puestos de trabajo. "Seguiremos luchando para salir adelante y confiamos en que al final habrá un acuerdo favorable", comentó ayer el presidente del comité de empresa, Joan Brugué, tras conocer la postura del ICF.

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