Cumbre de la OTAN

300 detenidos en las protestas contra la cumbre en Francia y Alemania

Estrasburgo y Kehl, las ciudades francesa y alemana separadas por el río Rin y que acogen la cumbre de la OTAN, amanecieron ayer tomadas por la policía y con una notable resaca tras los durísimos enfrentamientos mantenidos en la noche del jueves entre cientos de jóvenes y las fuerzas de seguridad. Al menos 300 manifestantes fueron detenidos, de los que un centenar han sido formalmente acusados por la policía. Se les imputan delitos de asalto y desórdenes públicos.

Los Gobiernos de Francia y Alemania han desplegado más de 15.000 agentes en las dos ciudades, en una operación que costará 110 millones de euros. El amplio despliegue y las restricciones impuestas a los transportes públicos y la circulación de coches dejaron las calles de Estrasburgo casi desiertas y los comercios vacíos en una jornada lluviosa.

Más información
El primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen, nuevo secretario general de la OTAN

Como otras cumbres, ésta se ha convertido en un polo de atracción para una variada representación de estudiantes, jóvenes antisistema y militantes de izquierda. Miles de ellos, la gran mayoría de forma pacífica, aprovecharon la reunión para mostrar su oposición a la alianza militar occidental en su 60º aniversario.

Los incidentes se desataron al atardecer del jueves, cuando algunos manifestantes destrozaron escaparates y levantaron barricadas. La respuesta policial fue contundente y utilizó con profusión los gases lacrimógenos y las balas de goma. Un fotógrafo de prensa alemán resultó herido tras recibir el impacto de una bola de goma. Las protestas y algún conato de violencia se repitieron ayer, aunque con menos intensidad, en Estrasburgo y la cercana Baden-Baden (Alemania), que acogió la sesión inaugural de la cumbre.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS