Los reformistas iraníes reclaman un referéndum para validar las elecciones

"La gente ha perdido la confianza en el sistema", dice el ex presidente Jatamí

Los reformistas iraníes, encabezados por el ex presidente Mohamed Jatamí, propusieron ayer la celebración de un referéndum sobre la legitimidad del Gobierno de Mahmud Ahmadineyad para salir de la "crisis" que vive Irán tras las elecciones presidenciales del pasado 12 de junio. La web Moy Sabz Azadi (La Ola Verde para la Libertad), de los partidarios del candidato reformista en los comicios y líder opositor, Mir Hosein Musaví, informó de que Jatamí propuso la consulta durante una reunión que mantuvo ayer con los familiares de destacados opositores detenidos en Teherán.

"Aquí lo digo claramente, la única vía para salir de la crisis actual es depender del voto del pueblo y de la celebración de un referéndum", dijo el dirigente de la formación reformista Asamblea de los Clérigos Combatientes. En esa reunión, los familiares informaron sobre la situación de los detenidos durante los disturbios que siguieron a la proclamación del presidente Ahmadineyad como vencedor de los comicios, que la oposición considera fraudulentos.

Tras las elecciones, miles de personas salieron a las calles de varias ciudades iraníes, especialmente de Teherán, para protestar contra los resultados y apoyar a Musaví, el segundo candidato más votado. Las protestas, que se extendieron durante varias semanas, fueron reprimidas violentamente por la policía con un saldo de 20 muertos, cientos de heridos y miles de detenidos. Jatamí también señaló ayer, durante la reunión de los reformistas, que los dos elementos que componen la República Islámica -tanto el carácter islámico como el de república- resultaron dañados tras las elecciones: "La confianza ciudadana en el sistema está seriamente dañada". El ex presidente también agradeció "las posturas benévolas" durante el sermón del pasado viernes del ayatolá Alí Akbar Hachemí Rafsanyaní, principal apoyo de Musaví. "El seguimiento y el cumplimiento de las peticiones" de Rafsanyaní "es lo mínimo para salir de la situación actual", afirmó.

Rafsanyaní, principal rival de Ahmadineyad en las presidenciales de 2005, calificó de "crítica" la actual situación en Irán, tras destacar la importancia del voto del pueblo e instar a devolverle la confianza deteriorada por los comicios. Además, invitó a las entidades estatales, el Gobierno, la policía y la población a actuar dentro de la ley. "Hay que dejar en libertad a los medios de comunicación para que se pueda crear un ambiente donde todos puedan expresar sus quejas", dijo.

La máxima autoridad iraní, el ayatolá Alí Jamenei, reaccionó ayer con dureza a las peticiones de los dos ex presidentes. "Las élites deben tener muy presente que cualquier declaración o acción que pueda ayudar a los enemigos, va en contra de la nación. Tenemos que ser muy cautelosos", advirtió Jamenei a los reformistas. El régimen conservador ha insistido desde el origen de la revuelta en que los opositores están respaldados por Occidente, en especial por EE UU.

Jatamí insistió ayer en que los detenidos deben ser puestos en libertad inmediatamente. Los familiares de los presos critican la forma en que se produjeron las detenciones y le contaron al dirigente reformista que "no tenían constancia del paradero de sus familiares en manos de las fuerzas de seguridad y que no tenían ningún tipo de garantía judicial", según explicó un portavoz de la Asamblea de Clérigos Combatientes.

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El ayatolá Alí Jamenei (derecha) y el presidente Ahmadineyad, ayer en Teherán.
El ayatolá Alí Jamenei (derecha) y el presidente Ahmadineyad, ayer en Teherán.AP

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