El Constitucional alemán declara nula la ley de datos de telecomunicaciones

Las llamadas y mensajes se debían guardar seis meses para evitar atentados

El Tribunal Constitucional (TC) alemán declaró ayer nula la ley de almacenamiento de datos de telecomunicaciones. El más alto tribunal del país considera así incompatible con la Ley Fundamental obligar a las compañías telefónicas y de comunicaciones a almacenar durante seis meses todos los contactos telefónicos, mensajes electrónicos, y conexiones a la Red efectuados en el país para la persecución de delitos, crímenes y la prevención de actos terroristas.

Con este fallo, el tribunal daba la razón a los más de 35.000 denunciantes de la ley, casi todos ellos particulares, que habían presentado el mayor recurso en la historia del Constitucional alemán contra una decisión del legislativo. La ley de almacenamiento de datos había entrado en vigor en enero de 2008 y respondía a una directiva europea para la lucha contra el terrorismo del año 2005. La norma anulada ayer no garantiza, según interpretan los jueces, "un uso restringido" por parte de las autoridades. Su formulación actual permite además una intromisión en la vida cotidiana de los alemanes "con dimensiones hasta ahora desconocidas por la legislación".

La norma respondía a una directiva de la UE para la lucha contra el terrorismo

Los jueces censuran, además, que el almacenamiento indiscriminado de datos provoca "un sentimiento amenazador de ser observado" en los ciudadanos, que daña "la percepción de sus derechos fundamentales". Las compañías quedan obligadas a borrar todos los datos almacenados hasta ahora.

La legislación de telecomunicaciones había incorporado al ordenamiento alemán una directiva europea aprobaba en 2005, meses después de los atentados terroristas de Madrid y Londres. Las compañías estaban obligadas a guardar los datos de todas las conexiones telefónicas de cada usuario durante seis meses, incluidos los números de teléfono que participan en cada conversación, así como su duración y su horario. En el caso de llamadas con teléfono móvil, las empresas guardaban la dirección de la antena usada cada vez que alguien llamaba, contestaba o enviaba un mensaje de texto. El control se amplió el año pasado a las comunicaciones por Internet.

Con su sentencia, el TC devuelve la pelota a la UE. Los jueces consideran que el almacenamiento de datos no es del todo inviable en Alemania. No descartan una adaptación de la directiva europea al ordenamiento alemán, pero imponen condiciones estrictas. Para que una normativa de estas características sea compatible con la Constitución, el almacenamiento de información debe quedar sujeto a supervisión y el usuario debe estar informado sobre qué datos se registran. Además, debe evitarse que las autoridades accedan al archivo completo de información guardada. Según los jueces, la ley actual adolece de falta de transparencia y no preserva a los ciudadanos del abuso de sus datos personales.

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La ministra alemana de Justicia, la liberal Sabine Leutheusser-Schnarrenberger (FDP), celebró la sentencia asegurando que ayer fue "un día extraordinario" para los derechos fundamentales. Su partido estaba en la oposición cuando se aprobó la ley y se opuso a ella desde el principio. El ministro del Interior, Thomas de Maizière, de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel, se pronunció a favor de redactar una nueva ley de almacenamiento que cumpla con los requisitos impuestos por los jueces. Merkel alertó del "vacío" que los datos borrados desde ayer abrirán en investigaciones criminales en curso. Además, las compañías de telecomunicaciones se plantean reclamar al Gobierno compensaciones millonarias por los gastos que les causó la ley anulada.

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