Bruselas obligará a los operadores a dar acceso a las redes de fibra óptica

La Comisión propone un plan para fomentar la banda ancha inalámbrica

La Comisión Europea publicó ayer una recomendación que obliga a los grandes operadores de telecomunicaciones como Telefónica o Deutsche Telekom a dar acceso a los rivales a sus redes de fibra óptica de nueva generación. Los reguladores nacionales (en España, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, CMT) tendrán que "asegurar un equilibrio adecuado entre la necesidad de fomentar la inversión y la necesidad de salvaguardar la competencia" en el desarrollo de estas redes, teniendo en cuenta "en la mayor medida posible" la recomendación de Bruselas. Si no lo hacen, deben motivar su decisión.

Los grandes operadores habían solicitado a la Comisión una desregulación de las redes de fibra óptica con el argumento de que deben invertir fuertes sumas de dinero para desarrollar la banda ancha rápida y ultrarrápida. Bruselas calcula que se requieren entre 180.000 y 270.000 millones de euros para que todos los hogares europeos tengan banda ancha en 2020.

Telefónica ya tiene que ofrecer a sus competidores hasta 30 megabytes
La comisaria Kroes propondrá nuevas formas de financiación

En España la actual regulación obliga a Telefónica a dar acceso a sus competidores a sus redes (de cualquier tecnología) con una velocidad de hasta 30 megas, a precios establecidos. Para velocidades superiores, Telefónica no está obligada a facilitarlo. Un portavoz de Telefónica reiteró el desacuerdo ayer de la operadora con la obligación de dar acceso a las infraestructuras en las que han invertido a sus competidores, pero restó trascendencia a la recomendación de Bruselas por esa regulación en España.

La CMT explica que el año próximo tiene que realizar un nuevo análisis del mercado para proponer una nueva regulación del acceso de los operadores alternativos a las redes de los dominantes.

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No habrá vacaciones regulatorias como pedían los operadores dominantes para propiciar las inversiones, pero Bruselas recomienda a los Estados que los precios regulados sobre el acceso a redes de fibra óptica reflejen totalmente el riesgo de la inversión y permita a las compañías que inviertan a obtener beneficios.

Ese gasto en nuevas infraestructuras contará con "nuevos mecanismos de financiación" del Banco Europeo de Inversiones (BEI), según explicó la vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Agenda Digital, Neelie Kroes. "No podemos correr el riesgo de que esta transición fundamental conduzca a una remonopolización de las redes de telecomunicaciones, perdiendo los beneficios que la competencia ha generado hasta ahora", dijo Kroes.

Además la Comisión Europea propone un programa estratégico quinquenal para fomentar la banda ancha inalámbrica, utilizando parte del espectro radioeléctrico que utilizaba la televisión analógica y que ha quedado libre con el paso a la televisión digital. Esa tecnología permitirá a los ciudadanos que viven en zonas rurales disponer de conexiones de banda ancha.

Asimismo, Bruselas emitió una comunicación sobre el fomento de la inversión en redes de banda ancha, en la que anuncia que en la primavera de 2011 propondrá nuevos instrumentos de financiación a través del BEI, promueve la inversión pública y anima a las autoridades locales y regionales a reducir los costes de las inversiones. El 80% de estas corresponden a la obra civil, lo que se podría reducir con una mejor planificación urbana y medidas de coordinación.

Estas medidas se inscriben en la llamada Agenda Digital, que pretende lograr en 2013 cobertura de banda ancha básica para todos los ciudadanos de la UE; en 2020 con velocidades de 30 megas para todos y de 100 para al menos la mitad.

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