CRISIS EN EL SECTOR AÉREO

Bélgica anuncia que la aerolínea que sustituirá a Sabena estará en manos privadas

La hasta ahora compañía de bandera ha presentado formalmente su quiebra.- La nueva empresa dará trabajo a entre 2.000y 2.500 personas frente a las 12.000 que empleaba Sabena

La nueva aerolínea que asumirá la herencia de Sabena, que hoy ha presentado formalmente su quiebra, será totalmente privada y creada sobre la base de la compañía DAT, una de las filiales de la compañía de bandera belga, según ha informado Gobierno de este país.

El primer ministro, Guy Verhofstadt, ha anunciado que las reuniones mantenidas en las últimas horas han permitido lograr el compromiso de un grupo de quince inversores para la aportación de un total de 200 millones de euros, cantidad con la que se pretende crear una nueva sociedad en sustitución de Sabena.

Más información
Sabena suspende pagos arrastrada por las dificultades de Swissair
Las discrepancias de los ministros europeos frenan el plan de ayudas a las aerolíneas

Verhofstadt ha insistido en que la nueva compañía no contará con participación estatal, aunque no ha querido precisar en detalle el reparto de la financiación privada comprometida para relanzar desde Bruselas una compañía aérea.

Sí ha insistido en que la nueva aerolínea tendrá que ser creada sobre la base de DAT (Delta Air Transport, una filial de Sabena que ha operado hasta ahora alrededor del 40% de sus vuelos) y que se dedicará sobre todo a vuelos europeos.

No obstante, el primer ministro ha añadido que la intención de los inversores es la de mantener algunas rutas rentables entre Bruselas y algunos destinos africanos, así como hacia Estados Unidos.

Conoce en profundidad todas las caras de la moneda.
Suscríbete

Según Verhofstadt, el acuerdo consiste en la aportación de 155 millones de euros (25.790 millones de pesetas) por parte de 12 empresas y bancos, de los que no ha dado detalles, además de otros 45 millones de euros (7.487 millones de pesetas) que aportarán otras tres sociedades vinculadas con las regiones de Flandes, Bruselas y Valonia.

Otro dato conocido es que la nueva empresa necesitará una plantilla de entre 2.000 y 2.500 personas, frente a los más de 12.0000 empleados de Sabena, aunque Verhofstadt ha asegurado que habrá que buscar solución para el futuro de entre 5.000 y 6.000 trabajadores.

Por su parte, el ministro de Empresas Públicas, Rik Daems, ha estimado que siempre que los administradores que nombre el Tribunal de Comercio de Bruselas -en el marco de la tramitación de la quiebra- estén de acuerdo, la nueva compañía podría comenzar a operar muy rápidamente.

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS