Pequeño Cerdo Capitalista
Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Tres consejos para aprovechar el reparto de utilidades

El 30 de mayo vence el plazo para que las empresas paguen esta prestación a sus trabajadores

Una cajera ayuda a un cliente a contar las monedas.
Una cajera ayuda a un cliente a contar las monedas.EFE
Más información
7 consejos para sobrevivir la cuesta de enero… y la del 2017
Las finanzas sí tienen género
Cómo evitar que te engañen con el aguinaldo... y luego gastarlo bien

Ya casi llega el siempre esperado reparto de utilidades. El 30 de mayo vence el plazo para los patrones que son personas morales, y los que trabajan para personas físicas deben recibirlas a más tardar el 29 de junio.

El reparto de utilidades es el derecho que tienen los trabajadores a recibir un porcentaje de las ganancias que obtiene la empresa en la que laboran, ya que ellos contribuyen a dicha rentabilidad con su trabajo.

Como este dinero no forma parte de tu sueldo, es una gran oportunidad para eliminar el pretexto de “no me alcanza para ahorrar” y usarlo para mejorar tus finanzas.

Algunos consejos para aprovechar mejor el reparto de utilidades son:

1. Planea qué hacer con ellas antes de recibirlas

Conoce en profundidad todas las caras de la moneda.
Suscríbete

Hay muchas personas que todavía no reciben su reparto de utilidades y ¡ya hasta lo deben!

Igual que el aguinaldo, el reparto de utilidades es una cantidad que representa tu trabajo de todo el año. Si realmente quieres aprovecharlo, decide cómo usarlo antes de que te lo depositen. Si no, corres el riesgo de que se vaya en gasto corriente, salidas o ni siquiera te enteres de en qué.

¿Y cómo sé cuánto me toca?

Las empresas reparten 10% de la renta gravable, es decir, de las ganancias sujetas a impuestos. Si ese año tuvieron pérdidas o salieron “tablas” no hay utilidades a repartir.

Para evitar dudas, los patrones están obligados a entregar una copia de la declaración anual de la empresa a los representantes de los trabajadores en un plazo máximo de 10 días a partir de la fecha en que la hayan presentado a Hacienda. Si no hay sindicato, recursos humanos debe tener la información.

La mitad de las utilidades se reparten equitativamente entre todos los trabajadores de acuerdo con los días que laboraron – se incluyen días festivos, vacaciones e incapacidades por riesgo de trabajo, pero permisos o faltas se restan- y el 50% restante se da proporcionalmente al salario base de cada quién.

Hay que tomar en cuenta que si tus utilidades superan 15 días de salario mínimo general, es decir, 1,200 pesos para 2017, te retendrán Impuesto Sobre la Renta sobre el excedente.

2. Prioriza ahorro y deudas

Para equilibrar tus finanzas, es muy recomendable que separes parte de tus utilidades para iniciar tu fondo de emergencias, ahorrar para una meta de corto o mediano plazo, o para tu jubilación, que si lo haces a través de tu afore o un plan personal de retiro puede ser deducible de impuestos.

Lo ideal es que no dejes el dinero en tu cuenta de nómina, ya que acabará en gastos cotidianos. Busca alguna opción de inversión – como un pagaré bancario o un fondo de inversión-, para que además de resistir la tentación, tu dinero genere rendimientos.

Si tienes deudas, especialmente de tarjeta de crédito, usa una parte para liquidarlas porque con el aumento en las tasas de interés se están encareciendo. También puedes adelantar pagos de tu hipoteca y reducir el plazo de tu crédito –es preferible que bajar la mensualidad- para ahorrarte intereses.

3. Conoce tus derechos

El reparto de utilidades le toca a todos los trabajadores que el año anterior hayan laborado por lo menos 60 días –de forma continua o discontinua- en empresas que hayan reportado utilidades de 300.000 pesos o más, y que tengan más de un año en funcionamiento.

Pero ojo: si la empresa para la que trabajas cambió de razón social, se fusionó, huyó o lo que sea, si tuvo utilidades en su declaración anual te las tienen que pagar.

Tienes un año para reclamar tus utilidades, incluso si ya no trabajas en esa empresa, puedes solicitar la parte proporcional.

Las que sí están exentas de la obligación son las empresas de nueva creación, las instituciones de asistencia privada y sin fines de lucro, el IMSS y las instituciones públicas descentralizadas.

Si por alguna razón te tocan y no las recibiste, el primer paso para reclamarlas sería acudir al departamento de recursos humanos o administración de donde trabajas. Si no te responden, la instancia sería la Procuraduría Federal de la Defensa del trabajo (Profedet).

Aprovecha al máximo este dinero, que tu trabajo te costó.

Sofía Macías es especialista en educación financiera, autora de la serie de libros Pequeño Cerdo Capitalista. Puede encontrarla en Twitter como @PeqCerdoCap y en www.pequenocerdocapitalista.com.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS