El Santander, Ibercaja y Kutxabank, los bancos que más han subido las comisiones por mantener una cuenta

La media de las tarifas que cobran las 13 principales entidades se sitúa en los 140 euros, según Asufin

Sede central de Ibercaja en Zaragoza.
Sede central de Ibercaja en Zaragoza. EFE

La persistencia de los tipos de interés negativos desde 2016, con la consiguiente bajada de los márgenes, está provocando que los bancos eleven las comisiones que aplican a sus clientes. Y de estos, los que no tienen productos contratados (como créditos, fondos de inversión o de pensiones o seguros) son los que reciben más castigo.

El II Barómetro de Asufin (Asociación de Usuarios Financieros) hecho público este lunes examina a los 13 bancos principales del mercado y concluye que el Santander, Ibercaja y Kutxabank son lo que más han incrementado sus tarifas por el mantenimiento de la cuenta. Esta comisión es especialmente polémica entre los clientes porque no se entiende como un verdadero servicio, por lo que genera rechazo. Los bancos argumentan que el hecho de tener una cuenta abierta permite acceder a servicios de la entidad y ser atendido en una sucursal o de forma telemática, lo que exige soportar una serie de gastos fijos.

“Las subidas las lidera el Banco Santander, que ha pasado de cobrar 144 euros a 240 euros anuales, es decir 96 euros más, al tiempo que ha lanzado un nuevo producto bonificado, la cuenta One. Le sigue Ibercaja, de 72 a 120 euros anuales, 48 euros más, y Kutxabank, de 60 a 100 euros anuales, 40 euros más en total”, apunta Asufin. También recuerda que ha subido el precio de sus comisiones CaixaBank, que tras la absorción de Bankia, “pasa a cobrar a sus clientes no vinculados 60 euros, con respecto a los 48 euros reflejados hace un año”.

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Entre las grandes entidades, el BBVA acaba de cambiar sus condiciones para considerar que una cuenta está vinculada. A partir del 15 de junio, para beneficiarse de una cuenta sin comisiones en la entidad que preside Carlos Torres Vila será preciso tener domiciliada una nómina o ingresos periódicos superiores a 800 euros, o bien una pensión de al menos 300 euros. Asimismo, en los últimos cuatro meses se deberá tener un mínimo de cinco cargos por recibos domiciliados o una tarjeta de débito activa con movimientos. Se requiere también tener algún producto adicional contratado: préstamos, hipotecas, seguros o productos de inversión con un importe mínimo de 5.000 euros, o bien una tarjeta de crédito activa y gastar al menos 200 euros cada cuatro meses. Por el contrario, la entidad que menos comisiones cobra es Abanca: 50 euros por mantener la cuenta y 28 euros, la tarjeta de débito, según este informe.

Los bancos no quieren depósitos

Los bancos huyen de los clientes que solo dejan ahorros en sus cuentas porque eso no les proporciona ningún margen financiero; incluso les puede llegar a generar costes porque el Banco Central Europeo cobra alrededor del 0,40% a las entidades por depositar el dinero. Hace años, necesitaban el ahorro de sus clientes para realizar préstamos, pero ya no es así; no hay mucha demanda de crédito y la liquidez es abundante. Esta posición supone un cambio total de las reglas, difícil de entender por los clientes, que genera peor opinión de los bancos y perjudica su reputación.

Esta situación se ha reflejado en ING, que ha decidido cobrar 10 euros mensuales a los clientes que no hayan domiciliado los ingresos y tengan más de 30.000 euros en la cuenta naranja. Elevando las tarifas de las cuentas, los bancos quieren forzar a sus clientes a aumentar su vinculación con créditos o con la gestión de su patrimonio (fondos de inversión o de pensiones) que implican una comisión por administrar ese dinero.

Poniendo el foco en el conjunto de las 13 principales entidades del sistema financiero, “la media de comisiones que cobran las principales entidades bancarias en España se sitúa en los 140,16 euros”, según el II Barómetro Comisiones Bancarias. En concreto, la media sitúa en 110 euros las comisiones anuales por el mantenimiento de la cuenta y en 30,16 euros por la tarjeta de débito, lo que sitúa el total en 140,16 euros al año.

Asufin recoge que el mínimo de ingresos que el cliente tiene que mantener para que se considere una cuenta vinculada, y por lo tanto, menos cara, se sitúa en 600 euros, siendo la cantidad estándar 800 euros. Sin embargo, “está el caso de Deutsche Bank, que escala a un mínimo exigido de 1.500 euros”.

Por otro lado, la asociación ha mostrado su alarma por el Banco Sabadell, ya que “ha bajado la comisión en las cuentas no bonificadas, de 200 a 120 euros anuales, pero ha empezado a cobrar a quienes cumplen las condiciones de su cuenta una comisión trimestral de 15 euros, justificada por los servicios añadidos que ofrece”.

Tarjetas más caras

Por lo que respecta a las tarjetas, la asociación ha detectado subidas de precio en la comisión por emisión, que de nuevo afectaría especialmente a los clientes no bonificados. En concreto, Asufin afirma que CaixaBank cobra ocho euros más (36 euros en 2021, frente a los 28 euros en 2020), el BBVA cobra siete euros más (35 euros este año frente a 28 euros en 2020), Liberbank seis euros más (30 euros ahora frente a 24 hace un año) o Unicaja (32 euros ahora frente a 28 euros en 2020).

La presidenta de Asufin, Patricia Suárez, ha expresado la “preocupación” de la asociación por “el progresivo aumento de los costes en un contexto de intensidad en la digitalización de los servicios y cierre de oficinas. Esto debería llevar a una rebaja de comisiones, que la situación actual sea la contraria es inquietante, más cuando el mapa bancario, con menos entidades y más concentrado, deja menos posibilidades de elección al consumidor”.

En tiempos de crisis económica, la posibilidad de quedarse en números rojos en la cuenta corriente por el cobro de un recibo inesperado es alto. Por eso, la asociación alerta de que las comisiones por descubierto “siguen siendo una de las fórmulas más caras”, ya que se combinan varios componentes: intereses, comisión del propio descubierto y la comisión de reclamación de posición deudora, a lo que se suma “una subida importante en los mínimos aplicados”.

Esta comisión se aplica cuando han pasado unos días sin que se abone el descubierto, generalmente de dos a tres días, y oscila entre 30 euros, la más barata, de BBVA, a los 49 euros que cobra el Santander. En este sentido, Asufin recuerda que el Banco de España advierte que solo puede cobrarse esta comisión si se cumple con una serie de exigentes requisitos de servicio prestado, no por la notificación automática de un simple apunte en cuenta. En el portal de cliente del Banco de España se recoge la sentencia 566/2019 de 25 de octubre del Tribunal Supremo que motivó que se reforzaran dichos requisitos.

Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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