La Navarra busca ser algo más que pacharán

GLN pone en marcha un plan estratégico que pretende acuerdos con terceros y aumentar su gama de bebidas

José Manuel Plo, consejero delegado de Grupo La Navarra (GLN)
José Manuel Plo, consejero delegado de Grupo La Navarra (GLN)

Grupo La Navarra o GLN, su actual denominación, especializado en la elaboración y distribución de licores, ha puesto en marcha un plan de expansión y diversificación que abrirá una nueva etapa en la compañía. En manos de la familia Belasco, con sede en Viana (Navarra), desde hace más de ocho generaciones, la compañía se hizo popular por elaborar pacharán con marcas como Etxeko o La Navarra (no en vano fue la primera empresa que comercializó esta bebida en 1831).

El presente año supondrá un punto de inflexión con su apuesta por la revitalización de la marca a escala nacional e internacional, la apertura hacia nuevos sectores como la cerveza, la distribución de nuevas marcas y una nueva estrategia en su gama de vinos Marco Real. Un plan que supondrá una inversión de 1,5 millones de euros que culminará en 2022, y que podría ser el revulsivo para recuperar la facturación que cayó de 11 millones de euros en 2019 a nueve millones en 2020. “Una bajada derivada de la caída del consumo y el turismo”, apunta José Manuel Plo, director general del grupo. Para ello han realizado cambios como la renovación del equipo enológico, “con uno más actual que tuviera visión internacional”, han sumado 10 distribuidores a los 150 con los que cuentan en España y han contratado cinco más en mercados claves como Brasil, Estados Unidos, China y Centroeuropa.

Con más de 100 empleados, GLN pretende con esta estrategia ampliar su radio de acción a más de 50 países, de los 30 en los que está actualmente. Para ampliar su cartera de bebidas y distribuir nuevas marcas de espirituosos, la empresa de Viana ha creado una joint venture con Icon Spirits, compañía de bebidas premium, que estará centrada en tiendas gourmet y en la restauración de día, “que es donde está nuestro cliente potencial”, afirma Plo. Ahora su abanico de bebidas, que incluía vermú, cremas, licores, vinos y champán, asumirá nuevas marcas, como las ginebras G’Vine o nº 3 London Dry Gin, o el tequila José Cuervo, entre otros. “Necesitábamos tener una oferta más atractiva y que pudiera consumir cualquiera. Bebidas que conociera todo el mundo, como el limoncello italiano. Algo que no ocurre con el pacharán, del que somos líderes en ventas con un 40% de cuota de mercado, pero que nadie conoce fuera”, explica el directivo. Una estrategia que además se orienta hacia la diferenciación del producto. “Hemos buscado ese hueco con productos que ofrezcan algo distinto a lo que hay en el mercado, como un vodka polaco elaborado con trigo de espelta”.

También han creado una cervecera junto con Mica, empresa burgalesa especializada en la elaboración de cervezas artesanales, que comercializan con la enseña Experiencia Salvaje. Una colaboración al 50% con cuatro variedades: sin gluten, IPA, con frutas y picante. “También será algo distinto. No la haremos en lata, ni en grifo, solo se venderá en restaurantes y cervecerías especializadas”, añade Plo.

Este nuevo plan no deja de lado a su gama de vinos, un sector en el que la familia Belasco entró en 1991 tras la adquisición de la bodega Marco Real, ubicada en Olite (Navarra), donde cultivan 47 hectáreas de viñedo propio. “Con este plan queremos producir vinos con un perfil más joven, actual y con proyección internacional”, confirma.

Con la marca Marco Real, que supone un 40% de la facturación del grupo, producen dos millones de botellas, de las que exportan un 30%, sobre todo a Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, China o Japón. Presentes hasta ahora en Rioja, Rías Baixas, Rueda, Ribera del Duero y en Txakolí de Guetaria, a partir de este nuevo plan se elaborarán vinos a través de colaboradores en otras zonas vitivinícolas, como Ribera Sacra, Bierzo, Jumilla o Cataluña. También llegarán a Toledo, dentro de la DO La Mancha, donde junto con una bodega de la zona, de la que prefieren no dar de momento el nombre, desarrollarán una marca conjunta. Un salto geográfico que puede suponer la producción de 400.000 botellas más en 2022. En paralelo, mantiene sus acuerdos de colaboración con chefs como Martín Berasategui, con el que producen y distribuyen desde 2011 una gama de vinos con su nombre, y con Karlos Arguiñano y su bodega K5 de la DO Txakolí, que distribuyen en exclusiva desde 2017.

Mientras tanto, GLN tiene en la venta por internet una asignatura pendiente. “En la tienda propia es casi nula. Queremos desarrollar esta parte del negocio, pero a través de portales especializados. Nos parece que al final el consumidor busca webs que le ofrezcan alternativas”, asegura Plo. De hecho, el directivo comenta que han notado el aumento de las ventas en estos ecommerce. “En algunos hemos pasado de vender 100 cajas a 1.500”, concluye Plo.

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