El Santander deja atrás las pérdidas de la pandemia y gana 3.675 millones hasta junio

La presidenta Ana Botín afirma su intención de “retomar una remuneración a los accionistas del 40% al 50% del beneficio ordinario”

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín
La presidenta del Banco Santander, Ana BotínEfe

El Santander ha logrado un beneficio atribuido de 3.675 millones en el primer semestre de 2021, cifra que contrasta con las pérdidas históricas de 10.798 millones que reportó la entidad en el mismo periodo de 2020. La entidad supera la etapa anterior en la que la crisis le obligó a realizar provisiones por 12.600 millones para sanear el fondo de comercio de parte de los bancos comprados hace décadas y para regularizar los activos fiscales diferidos (DTA, también conocidos como créditos fiscales).

Hasta marzo pasado el Santander tuvo un beneficio neto de 1.608 millones, que ya supuso multiplicar por cinco lo obtenido un año antes. Ahora logra 3.675 millones, superando las previsiones de los analistas. La entidad destaca que ha destinado 530 millones de euros para pagar los despidos y los cierres de oficinas en el Reino Unido, Portugal, Digital Consumer Bank y el Centro Corporativo.

Estados Unidos, Brasil, Reino Unido, España y México han sido los mejores países en este semestre. El crecimiento de los volúmenes de negocio (+2% en crédito, +4% en depósitos) impulsaron los resultados repartidos en las tres grandes geografías donde trabaja el grupo: Europa aportó el 27%, Norteamérica el 31%, lo mismo que Sudamérica, mientras que la división de Digital Consumer Bank representó el 11%.

Vuelta al reparto de dividendos

Este resultado, el mejor en un primer semestre desde 2010, según la entidad, abre la posibilidad al reparto de los dividendos, una vez finalizado el veto del Banco Central Europeo. Ana Botín, presidenta del grupo, afirma, en la nota de prensa: “En el segundo trimestre, obtuvimos buenos resultados una vez más, con un crecimiento del margen neto del 13% gracias a una evolución muy positiva en todas las geografías. Vamos en línea para superar el objetivo de rentabilidad para el año y mantenemos la intención de retomar una remuneración a los accionistas del 40-50% del beneficio ordinario”.

Estos niveles suponen superar las restricciones actuales, que limitan el pago a los accionistas al 15% del resultado ordinario. Así, el 26 de marzo pasado, el consejo de administración del Santander acordó pagar en mayo un dividendo en efectivo de 2,75 céntimos por acción con cargo a 2020, el máximo permitido por el BCE. Con este movimiento acabó con la suspensión del reparto anunciada en plena pandemia, en abril de 2020, siguiendo los consejos de los supervisores para reforzar su posición de capital.

España, alumno rezagado por el turismo

José Antonio Álvarez, consejero delegado del grupo, no ocultó que España no se ha sumado a la recuperación al ritmo del Reino Unido, Estados Unidos o Brasil. De las cuatro grandes divisiones, España es la que presenta más caída del crédito, mayor morosidad (6,22%), baja eficiencia (49,4%), y más baja rentabilidad (5,2% de Rote).

En la presentación de los resultados de junio, el número dos del Santander apuntó que la razón es que España está muy ligada a los servicios relacionados con los viajes y el turismo, con muchas pymes, como en Portugal, el sector más castigado en esta crisis. Por este motivo, el banco liberará las provisiones que realizó en 2020 “hasta tener mayor visibilidad”. En Estados Unidos y en el Reino Unido si ha recuperado dotaciones porque “en estos dos países el paro y la vivienda apenas han sufrido, mientras que en España se han resentido más y tenemos que ser prudentes. También es verdad que cuando llegue la recuperación, será más fuerte en España que en otras geografías dependientes de la industria, como ha señalado el FMI”, apuntó el directivo.

Álvarez recordó que en el Reino Unido la vivienda ha subido de precio en la crisis y en Estados Unidos los coches de segunda mano se han encarecido un 25%. También apuntó que el estímulo fiscal americano, que “ha sido tan intenso que la calidad crediticia ha sido mucho mejor de lo esperado”.

Reducir el nivel de quejas

Por otro lado, preguntado por el hecho de que el Santander figure en la Memora de Reclamaciones como una de las entidades con más quejas, el consejero delegado admitió que “es una situación que debemos mejorar porque es cierto que las relacionadas con el servicio han crecido un 6%. Nuestro objetivo es cero quejas y aquí hay un claro espacio de mejora”, apuntó. También aclaró que la mitad de las recibidas están relacionadas con fraudes en las tarjetas de crédito, que han proliferado durante la pandemia.

Respecto al dividendo señaló que se debería aprobar en septiembre y repartir en noviembre. Álvarez no espera que el BCE ponga dificultades para que el banco reparta dividendos.

Preguntado sobre los test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), que se publicarán este viernes, el consejero delegado de Santander ha recordado que estas pruebas de resistencia miden cuánto capital destruye el banco en el “altamente improbable” caso de que la situación económica sea “muy mala”.

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Regresando a los resultados, la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se situó en el 9,93% mientras que el ratio de eficiencia, que mide lo que gasta la entidad por cada 100 euros que ingresa, mejoró hasta el 45,7%. Desde junio pasado, el valor del Santander en Bolsa ha subido un 54,5%, hasta los 55.828 millones. La ratio de mora apenas descendió cuatro décimas en los últimos doce meses, hasta el 3,22%, mientras que la cobertura alcanzó el 73%. Su plantilla se ha reducido en casi un 2%, hasta los 190.753 empleados mientras ha cerrado el 15% de las sucursales, y mantiene 10.073.

Estados Unidos toma el liderazgo

En Estados Unidos, el grupo alcanzó un beneficio récord de 1.291 millones de euros en el semestre, después de focalizar su estrategia en este país para superar ejercicios pasados en los que no obtuvo buenos resultados. Este país le ha quitado el liderazgo en beneficios a Brasil, y el banco ha anunciado la compra de un broker independiente líder en renta fija, Amherst Pierpont, y la recompra del 20% de Santander Consumer USA que no poseía.

En Brasil ganó 1.180 millones de euros (+19% interanual) y sin contar la depreciación del real el resultado hubiera subido un 44%. La clave está en que ha elevado los ingresos al tiempo que ha reducido un 1% los costes mientras las dotaciones caen un 22% por las ya realizadas en 2020 por la pandemia.

El Reino Unido también recupera el brillo del pasado: obtuvo 693 millones de euros que es casi nueve veces mayor que el del primer semestre del año pasado, gracias al bajo nivel requerido de provisiones y al incremento del margen.

Por su parte, Santander Corporate & Investment Banking (Santander CIB) obtuvo un beneficio ordinario de 1.197 millones de euros, un 45% más. La división de gestión de patrimonios y seguros (Wealth Management & Insurance) aporta al beneficio del grupo 1.084 millones de euros, un 9% más, tras aumentar a doble dígito los activos gestionados y las primas emitidas.

Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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