El BBVA gana 1.911 millones hasta junio gracias a las menores provisiones tras superar la crisis de la pandemia

El banco deja atrás las pérdidas de 1.157 millones de hace un año y anuncia la vuelta al reparto del 40% del beneficio en dividendos

Carlos Torres, presidente de BBVA
Carlos Torres, presidente de BBVA

El Grupo BBVA obtuvo un resultado atribuido de 1.911 millones hasta junio, que contrasta con las pérdidas de 1.157 millones del primer semestre de 2020 originadas por las provisiones necesarias para cubrir los deteriores de la filial de Estados Unidos (2.084 millones de euros) y los problemas de la crisis económica.

Todos los márgenes de la cuenta de resultados de la entidad presidida por Carlos Torres presentan caídas por la depreciación de las monedas de América Latina y Turquía. El descenso de las provisiones en un 60% por la mejoría económica es lo que empuja el beneficio del semestre. La entidad carga contra la cuenta 696 millones “por costes asociados a la reestructuración”, que incluyen los despidos de 2.935 empleados, así como el cierre de 480 oficinas.

El BBVA también informa de que el 1 de junio completó la venta del 100% del capital de BBVA USA a PNC (The PNC Financial Services Group) con un resultado neto de impuestos de 582 millones de euros. “Tras el cierre de esta venta, el grupo mantiene una sólida posición de capital, con un ratio CET 1 fully loaded” (el de mayor calidad) “del 14,17% a junio”. El BBVA anuncia que el 18 de noviembre celebrará una reunión con inversores “para compartir los detalles de su estrategia y objetivos” que pasará, según ha comentado en ocasiones anteriores, por la recompra de acciones propias y la vuelta al reparto del dividendo.

Dividendo de hasta el 40% en octubre y abril

En la nota de resultados, el BBVA afirma que tiene la intención de “regresar a partir del 30 de septiembre a su política de retribución al accionista consistente en distribuir anualmente entre un 35% y un 40% de los beneficios obtenidos en efectivo (previsiblemente en octubre y abril)”. El Banco Central Europeo (BCE) vetó el reparto de dividendos al inicio de la crisis económica para que las entidades tuvieran más capital para mantener su capacidad de realizar préstamos. Posteriormente, en la presentación de resultados ante los medios, Onur Genç, consejero delegado, apuntó al 40% en el reparto de dividendos.

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La entidad comenta que “ha empezado a dar los pasos necesarios para el proceso de recompra” y tiene previsto comenzar el programa “el último trimestre del año, una vez obtenida la aprobación del supervisor”. El porcentaje final que adquiera dependerá de factores como el precio de cotización de BBVA. El consejero delegado precisó que, de los 8.000 millones de capital que ha aportado la venta de la filial de Estados Unidos, 3.500 millones se destinará a la recompra de títulos propios.

El plan del banco es empezar a comprar acciones en noviembre y seguir haciéndolo hasta noviembre de 2022, dependiendo de la revalorización de los títulos. No obstante, Genç comentó que “la diferencia entre lo que creemos que debería valer la acción según nuestras perspectivas de beneficios y su precio de mercado es muy alta, por lo que tenemos margen para compras”. Si el banco invirtiera hoy 3.500 millones en sus acciones, a precio fijo, podría adquirir el 9,5% de su capital. Su ratio CET 1 1 fully loaded proforma, incluyendo dicho plan de recompra de acciones, descendería hasta el 12,89%.

No descarta compras en España

Además de los 3.500 millones que gastarán en títulos, el BBVA ha destinado 700 millones a pagar los despidos. Es decir, le quedan 3.800 millones para otras operaciones. Preguntado por el posible destino de este dinero, Onur Genç, mencionó la posibilidad de “realizar compras en los mercados en los que ya estamos siempre que la adquisición sea rentable”, sin descartar España. No negó ni afirmó que siguiera interesado en el Sabadell, después del fallido intento de fusión por desacuerdos en el precio. En aquel momento, el valor bursátil del Sabadell era de unos 1.200 millones inferior al actual.

El consejero delegado del BBVA también dijo que podrían gastar los recursos en un dividendo extraordinario o en más recompras de acciones propias, dependiendo que lo más beneficie a los accionistas. Genç se mostró muy optimista con la evolución de la economía española, como han hecho todos los banqueros que han presentado resultados hasta ahora.

Afirmó que el sector del turismo, el más afectado, podría facturar el 70% de un año normal y que el gasto de los extranjeros con tarjetas de crédito de la última semana de julio es del 80% sobre la misma semana de 2019. También indicó que el beneficio atribuido recurrente del BBVA alcanzó 1.294 millones, “superando los niveles previos a la pandemia”.

Genç no quiso hacer comentarios a las consecuencias que podría tener la imputación de Paul Tobin, responsable global de Comunicación y Negocios Responsables, en el caso BBVA-Villarejo. “No hablamos de personas concretas ni de ese caso”, afirmó.

En cuanto al origen de los resultados, México siguió siendo la división clave, ya que aportó el 43% de los resultados; España, logró un beneficio de 745 millones -siete veces más que hace un año-, gracias a la reducción de las provisiones. Esta situación le permitió contribuir con el 28,4%; Turquía colaboró con el 14,7% del beneficio, América del Sur con el 8,3% y el 5,5% lo pusieron el resto de geografías.

Ahorros de costes por el ERE

Respecto al plan de reestructuración en España, el BBVA estima que llevará consigo un ahorro de costes de en torno a 250 millones de euros brutos al año a partir de 2022 “de los que aproximadamente 220 se corresponden a gastos de personal. En 2021 los ahorros estimados serán de aproximadamente 65 millones antes de impuestos”. Aclara que el coste antes de deducirse los impuestos, es de 754 millones de euros por el despido colectivo y 240 millones de euros por el cierre de oficinas.

En cuanto a la oportunidad de la venta de la filial de Estados Unidos coincidiendo con el momento en el que el Santander está logrando sus mayores beneficios en ese país, Genç justificó la salida porque tenían un 2% de cuota en los estados donde estaban presentes: “No era una presencia suficiente para aplicar economías de escala que fuera rentable; la tecnología exige cada vez más inversiones”.

El banco destaca que si se excluyen “los impactos no recurrentes [los negocios del Grupo en Estados Unidos hasta el cierre de su venta a PNC y los costes de la reestructuración en España], el resultado atribuido del grupo en el primer semestre de 2021 alcanza los 2.327 millones entre enero y junio de 2021”. Esta cifra es un 146% superior a la correspondiente al primer semestre de 2020 y un 183% más sin tener en cuenta la depreciación de las divisas.

La entidad atribuye este resultado “a la fortaleza de los ingresos, particularmente de los típicos del negocio bancario (margen de intereses y comisiones) y a los menores saneamientos con respecto al primer semestre de 2020″.


Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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